La semana pasada hablamos de lo que se ha dado en llamar el “fin del ciclo progresista” con el objetivo de dar a conocer mi punto de vista sobre el debate que se ha generado en los medios sobre ese tema. Al respecto quisiera recomendar un extraordinario artículo, -que comparto en su totalidad- escrito por el analista político y periodista panameño Nils Castro, publicado el 14 de octubre pasado en el periódico Página 12 de Argentina, bajo el título “El fenómeno cíclico no se agotó”.
Es un tema abierto que no se extinguirá con las elecciones presidenciales argentinas del 22 de noviembre ni las parlamentarias venezolanas del 6 de diciembre. Tampoco se agotará nunca el acoso imperial a todo aquel que inicie un camino soberano, independientemente que no toque las estructuras del sistema ni con el “pétalo de una rosa”, porque no es eso de lo que estamos hablando, como lo señala Atilio Borón en un reciente artículo, al referirse a las particularidades de los comicios en Argentina.
Pero, oculta tras esa discusión subyace la otra, la que podría llamarse “el fin del ciclo neoliberal en los países capitalistas desarrollados”. Hasta la década de los 70 del siglo pasado, América Latina marchaba a la zaga de los acontecimientos políticos mundiales. Los movimientos políticos de finales del siglo XVII, del XIX y la mayor parte del XX en la región, respondieron muchas veces a eventos que se desarrollaban fuera de nuestras fronteras. Así, tuvimos el influjo de la independencia de Estados Unidos, la Revolución Francesa, la derrota de Napoleón Bonaparte en 1815, la revolución de Rafael Riego en España en 1820, todas estas, acciones que influyeron de manera sustancial en el curso de las guerras de Independencia. Posterior a ello, la atadura a Gran Bretaña y a continuación a Estados Unidos, hicieron que nuestro acontecer político estuviera permanentemente signado por los avatares que procuraban las decisiones de política exterior e incluso de la política interna de estas potencias, en particular en los ámbitos económico y militar.
Durante el siglo XX, esta situación tuvo relevante particularidad antes, durante y después de las dos guerras mundiales. Al finalizar la segunda de ellas, en 1945, el mundo bipolar y la guerra fría “amarró” indisolublemente a los gobiernos de la región (salvo contadas excepciones) a los designios de Estados Unidos y el capital transnacional. La confrontación con el sistema socialista desató la más feroz persecución a los luchadores democráticos y revolucionarios, la represión fue institucionalizada mientras los ejércitos latinoamericanos hacían el trabajo sucio, después de su consabido adoctrinamiento en la Escuela de las Américas y otros centros de “estudio”, en los que entre otras cosas, aprendían a perfeccionar los métodos de tortura.
En la década de los 70 del siglo pasado, ya se había puesto fin hacía rato a la política del “Buen Vecino” que Estados Unidos implementó para ganarse el apoyo latinoamericano en su participación en la guerra mundial. La guerra fría estaba en pleno apogeo, y salvo la revolución boliviana de 1952, el intento inacabado de Jacobo Arbenz en Guatemala en 1954 y los gobiernos de Getulio Vargas en Brasil y Juan Domingo Perón en Argentina, que fueron expresión de un sentimiento nacionalista y democrático que irrumpió en la región, la polarización global, que tuvo poco después su mayor expresión cuando la Revolución Cubana declaró su carácter socialista eran expresión de la fisonomía de una época, que además vio como caían las dictaduras de Perú, Colombia y Venezuela.
Parecía que había un ascenso democrático en la región y una crisis en el control estadounidense de la misma. La respuesta fue brutal, esa década de los años 70 fue testigo del enseñoramiento de las dictaduras más sanguinarias de la historia que pudieron entronizarse bajo el paraguas protector de Estados Unidos. Sin la existencia legal de partidos políticos, ni sindicatos, con la prensa libre acallada, y los parlamentos cerrados, fue fácil imponer modelos neoliberales que permitieron incrementar los niveles de exclusión social, generando ganancias extraordinarias para las empresas transnacionales y las oligarquías locales. Sin embargo, Europa marchaba a contrapelo. En esos mismos años 70, caían una a una las dictaduras fascistas de España, Portugal y Grecia. La democracia florecía en el Viejo Continente. Mientras tanto, una cantidad no menor de líderes políticos latinoamericanos, social demócratas fundamentalmente, vivieron su exilio en Europa, donde fueron aleccionados y comprados por estos demócratas de nuevo cuño que se preparaban para instaurar modelos neoliberales en sus países, a la usanza de lo que las dictaduras hacían en América Latina. Para los social cristianos no fue necesario vivir ese proceso, porque la gran mayoría de ellos fueron cómplices y partícipes de las dictaduras y absorbieron de manera directa, bajo financiamiento de sus gobiernos militares las enseñanzas malignas de la Escuela de Chicago.
Ahora, Europa era la que comenzaba a marchar detrás de América Latina. Después de los desastrosos años 80, llamada “década perdida” por los economistas, el modelo neoliberal comenzó a entrar en crisis y con ello las dictaduras que los sostenían. Paradójicamente, bajo la influencia de Ronald Reagan y Margaret Thatcher, Europa asumía el neoliberalismo, comenzando la destrucción de los “Estado de bienestar” que había construido al finalizar la guerra.
Pero, el nuevo siglo comenzó a producir cambios más profundos en nuestra región desde la llegada al gobierno del Comandante Hugo Chávez, una nueva camada de líderes comenzaron a desmontar la estructura todavía vigente que sostenía los modelos neoliberales. Sin que ello, significara una transformación profunda de la economía y la sociedad, la respuesta imperial no se hizo esperar. Ahora, por primera vez en la historia, era América Latina la que sentaba las pautas de la política a nivel global. Mientras ello ocurría, Europa se solazaba con sus modelos neoliberales que restringían cada vez más las libertades democráticas y los derechos de los trabajadores.
Quince años después, cuando se habla del “fin del ciclo progresista”, en algunas potencias capitalistas, sus pueblos comienzan a “alebrestarse” y producir ciertos hechos que cuando menos llaman la atención. En septiembre de este año, en Australia, el primer ministro Tony Abbott fue destituido al perder la confianza en el seno de su partido tras “las numerosas encuestas que mostraban, en los últimos meses, una notable pérdida de confianza entre la opinión pública australiana”. Aunque, su sucesor en el cargo, Malcolm Turnbull, es un correligionario de su Partido Liberal, el mismo ha manifestado ideas mucho más avanzadas respecto de participación y derechos de mujeres y homosexuales, cambio climático, protección de la niñez e incluso ha sido partidario de establecer el sistema republicano en su país, que es miembro del Commonwealth británico y por tanto súbdito de su monarquía. Australia ha sido un leal aliado de Estados Unidos en la mayor parte de sus aventuras militares. El nuevo primer ministro ha designado por primera vez en la historia a una mujer como ministra de defensa.
En Canadá, el partido Conservador del ex primer ministro Stephen Harper sufrió una aplastante derrota a favor del partido Liberal y su líder Justin Trudeau en las elecciones del 19 de octubre en lo que el analista Thomas Walkom, del diario Toronto Star consideró “un repudio a Harper y a su estilo de gobierno”. Según Walkom, “al elegir a los liberales de Trudeau, los votantes estaban diciendo basta a tanta mezquindad en la política”.
La derrota de Harper, uno de los más importantes socios de Estados Unidos en sus acciones militares en diferentes regiones del planeta es considerada por el periodista argentino-canadiense Alberto Rabilotta como el “repudio a una década de políticas neoliberales que terminaron por arrasar lo que quedaba del Estado de bienestar, un importante referente de la sociedad y la identidad de los canadienses, así como el rechazo a una política exterior derechista, adosada a la OTAN y contraria,(…) a la tradición de más de medio siglo de la política exterior canadiense basada en la búsqueda de soluciones políticas y diplomáticas a los conflictos armados”.
En ese ámbito, el 24 de septiembre el nuevo líder del Partido Laborista británico Jeremy Corbyn, obtuvo una sonora victoria que lo encumbró a la máxima dirección de su partido, sustentada en una plataforma considerada “de izquierda sin compromisos”. El triunfo de Corbyn con un 59,5% y una inusual participación de 76% es, en primer lugar una profunda derrota para Tony Blair y sus huestes que hizo que el partido Laborista se pareciera tanto al Conservador que sus diferencias tan disimiles eran difíciles de detectar por los electores. En estas condiciones, la opinión pública británica comienza a conjeturar una eventual derrota de los conservadores en las próximas elecciones.
Corbyn se define como pacifista y republicano. Ha participado en diferentes campañas contra la guerra y de solidaridad con Palestina. Tuvo un activo papel en el intento de juzgar al dictador chileno Augusto Pinochet cuando fue detenido en Londres. La sola victoria de Corbyn en las elecciones internas del partido laborista significo que miles de ciudadanos solicitaran su ingreso a ese partido, esperanzados en un cambio de orientación a su política neoliberal.
Otro tanto, ha ocurrido con la sorpresiva campaña electoral del senador Bernie Sanders en las internas del Partido Demócrata que lo ha colocado en segundo lugar detrás de la candidata del presidente Obama, Hillary Clinton. Sanders, se considera un político social demócrata, lo cual es mucho decir en Estados Unidos. En la lógica de ese país, sus propuestas reflejan ideas avanzadas respecto de temas como la protección del medio ambiente y el cambio climático, el derecho a la educación y la salud, la desigualdad de los ingresos, el financiamiento y los gastos de las campañas electorales, su negativa a la disminución de los impuestos para los ricos propuesto por el presidente Bush, las libertades civiles y la crítica a la ley Patriota y el derecho a la privacidad de los ciudadanos.
Algunos analistas han afirmado, que independientemente de lo que pudiera ocurrir con Corbyn y Sanders, su discurso ha obligado a sus opositores a moderarse en algunas propuestas que han vertido con sentido retrógrado, dado el inusitado apoyo que han obtenido en importantes sectores de la ciudadanía.
Finalmente, en Portugal, una alianza de los partidos Socialista, Comunista y el Bloque de Izquierda llevaron a la caída del gobierno de derecha en ese país ibérico. La nueva coalición sustentó su acuerdo en el logro de consensos respecto del fin de los recortes impuestos por la troika conformada por la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional y la vuelta al escenario económico de 2011, cuando el gobierno de la derecha aprobó importantes recortes en las pensiones y los salarios. Algunos de los puntos acordados para formar gobierno son el aumento de las pensiones, el complemento de las rentas mínimas para jubilados, el fin de los recortes a los salarios de los funcionarios públicos y la reposición de un 25% por cada trimestre de 2016, la elevación del salario mínimo, al reposición de cuatro feriados (dos laicos y dos religiosos) que habían sido suprimidos, el establecimiento de una jornada laboral de 35 horas semanales, reformas a la legislación laboral para beneficiar a los trabajadores, progresividad de los impuestos y deducción por hijos, reducción de la sobre tasa al impuesto a la renta, bajada del IVA y un impuesto a las herencias superiores al millón de euros, supresión de tasas de seguridad social a los que ganan menos, reforma de las tasas por servicios de salud, rebaja de la tarifa eléctrica aplicando una tarifa social a 500 mil familias de bajos recursos y anulación de las privatizaciones que estaban en marcha y fin de ellas a futuro. Todas medidas, de claro corte anti neoliberal.
Entonces, si estamos hablando de fin de ciclo, ¿a cual nos referimos? ¿no será más bien que no hemos sistematizado aquello que el presidente Correa llama el cambio de época y nos quedamos sin categorías para estudiar lo que está ocurriendo? Pero, más allá del debate académico, que no tuviera mayor importancia, si no estuviera en juego la vida de millones de ciudadanos, lo relevante es que no existen ciclos. La sociedad y la economía se rigen por leyes científicas que sin embargo, suelen ser manipuladas por oscuros intereses mediáticos de minorías. Mientras un “fin de ciclo” se presenta como terminal y catastrófico, el “otro” se oculta, se minimiza y se hace desaparecer. Así, se construyen falsos referentes en el cerebro de los ciudadanos, que los inducen a actuaciones políticas y sobre todo electorales acorde a la información que han recibido. Además, dicen que eso se llama democracia y “libertad de prensa”.
sergioro07@hotmail.com / Barómetro Internacional
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La defensa de la postura. Expresión del deseo pensante y del sólido argumento. En esta contienda política el chavismo y la oposición esgrimen sus razones. Evalúe usted. Contexto polarizado
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miércoles, 18 de noviembre de 2015
martes, 10 de noviembre de 2015
Sergio Rodríguez Gelfenstein: ¿Fin de ciclo? I
Durante los últimos meses hemos sido testigos de un denodado esfuerzo de un grupo importante de estudiosos, investigadores, académicos y analistas para aportar a favor o en contra de la idea de lo que se ha dado en llamar “el fin de ciclo de los gobiernos progresistas” o la “restauración conservadora” como la ha denominado el presidente Rafael Correa. Interesantes debates se han producido al respecto. Me da la impresión que la mayoría de las opiniones responden a una reacción defensiva mientras se obvia otro debate necesario y paralelo referido a lo que podríamos llamar “el fin del ciclo neoliberal al exterior de América Latina”. Esta semana hablaremos del primer proceso y dejaremos el segundo para la próxima.
Para comenzar, quisiera exponer algunas reflexiones sobre la imagen que trasunta detrás del concepto de “gobiernos progresistas”. Para mí no es clara. La idea de progreso proviene del avance ideológico que supuso la superación del feudalismo y el adelanto que en el mismo ámbito condujo al Renacimiento y a la aceptación de la racionalidad moderna como superación del paradigma que aceptaba que el conocimiento provenía de la idea teológica del espíritu. Todo ello sirvió de base para que el paradigma del progreso fuera usado como soporte del capitalismo en sus fases de desarrollo más acelerado, en particular durante las revoluciones industriales que se asociaron a esa idea. En esa medida, el concepto “progreso” se vinculó a los “éxitos” que el capitalismo generaba y que se visualizaban como una evolución dialéctica en relación al sistema feudal.
La irrupción de la revolución rusa al entrar el siglo XX, conjeturó un nuevo debate acerca de la imagen del progreso. La posibilidad real de que el capitalismo fuera negado por el socialismo no fue aceptada como progreso sino como regresión. Las ideas socialistas eran presentadas a través de las mass media como sinónimo de conservadurismo. En esa medida, la “verdadera” revolución no se produjo en 1917 sino en 1989, teniendo como símbolo la caída del Muro de Berlín y la posterior desaparición de la Unión Soviética y con ello el fin de la guerra fría y el mundo bipolar. Por ejemplo, a fines del siglo XX, se llegó a decir que la Revolución Cubana era expresión de “ideas retrógradas, anquilosadas y conservadoras” que no tienen sustento en el mundo que se vivía. Con ello se anticipaba la caída de Cuba y su apropiación por el imperio estadounidense.
El triunfo electoral de Hugo Chávez en 1998 y su asunción de la presidencia de Venezuela a comienzos del año siguiente inauguró una época que con el devenir de los años y las victorias en las urnas de otros líderes de la región condujeron a lo que, -a mi juicio erróneamente- se han dado en llamar “gobiernos progresistas”. En mi opinión, éste es un término tan ambiguo que “sirve para todo y no sirve para nada”.
Veamos algunos ejemplos. El lema de uno de los gobiernos más profundamente neoliberales que ha tenido América Latina, el del chileno Ricardo Lagos, quien apoyó el golpe de Estado contra el Comandante Chávez en abril de 2002 era “Progreso con igualdad”. Estos gobiernos de la Concertación, incluyendo el de la Presidenta Bachelet, sostenedores de un modelo neoliberal, con democracia restringida a las veleidades de la Constitución pinochetista, también han sido considerados como progresistas.
En el mismo contexto, el 10 de marzo de 2012 el ex presidente brasileño Fernando Henrique Cardoso visitó Venezuela para dar una conferencia por invitación el Banco Banesco. En dicho evento, afirmó “un país puede cambiar y entrar en una senda del progreso, no importa lo difícil con que se presenten las circunstancias presentes”.
En estos dos casos, pareciera, que la sola oposición a la derecha fascista bastara para ser catalogado como progresista, sin importar su soporte del modelo neoliberal y su subordinación a Estados Unidos.
Hoy, son dirigentes de Partidos Progresistas en América Latina, el neoliberal encubierto Mauricio Macri de Argentina, su amigo, el ambiguo Marco Enriquez-Ominami de Chile que juega a arañar votos de la izquierda y la derecha, con discursos acordes en cada caso, a fin de llegar al gobierno, el renegado Henry Falcón en Venezuela con un discurso conciliador que ambiciona integrar a los indeterminados, engañando por igual a unos y otros, y el todavía alcalde de Bogotá Gustavo Petro contra quien se volcaron todos los poderes visibles y fácticos pata impedir una gestión sana en la capital colombiana. ¿Es posible colocar en este marco tan turbio de “progresismo” a los gobiernos de América Latina y el Caribe cuya distinción es haber intentado una redistribución más justa del ingreso y ostentar una condición anti neoliberal, anti hegemónica y de defensa de la soberanía?, Lo han logrado en mayor o menor medida, han avanzado en dimensión superlativa, aquellos que han establecido mecanismos más profundos de participación y de construcción de poder popular.
En otro ámbito, se les exige a estos gobiernos, logros que son imposibles de obtener en los marcos en los que se ha desarrollado su gestión. Me da la impresión que en algunos sectores existe alguna confusión terminológica y al suponer que estas administraciones encarnan gobiernos revolucionarios en el marco de la guerra fría. A veces, estamos aprisionados por términos propios del mundo bipolar que no tienen cabida en el desarrollo de la política actual. En ese sentido, no es dable que un gobierno “revolucionario” se juegue su estabilidad y continuidad en elecciones en el marco estrecho de la democracia representativa y de un sistema económico mundial que sigue siendo capitalista. Los conceptos de izquierda y derecha no bastan para construir una correlación de fuerzas que se oponga a la hegemonía imperial, a la imposición de gobiernos neoliberales, a la incorporación de millones de excluidos que han estado invisibilizados hasta hoy y a la imperiosa necesidad de salvar el mundo de la voracidad del capital que lo devasta y que destruye el medio ambiente. En esta lógica, nadie puede afirmar si Putin es de derecha o de izquierda, si lo es el gobierno de Irán o el de Siria, todos en primera línea de enfrentamiento a la expansión imperial. En otro ámbito, nadie podrá poner en duda que Raúl Castro sigue siendo un militante de izquierda y un inveterado líder revolucionario, después que Cuba, tras una larga y heroica lucha, logró establecer relaciones con Estados Unidos y pugnar por la normalización de sus vínculos con la potencia imperial. Es evidente que los cánones de análisis del pasado, no nos sirven ahora para enarbolar las mismas banderas justas de independencia, soberanía y libertad que ondearon en momentos pretéritos.
Dialécticamente, las revoluciones son un paso adelante que niega un pasado de ignominia. Si ellas, se llegaran a desarrollar por ciclos no podrían caracterizarse en tal concepto. La idea estratégica del cambio revolucionario, la lucha por la independencia y la libertad no se juegan en elecciones por muy democráticas que estas sean, porque en el trasfondo, las elecciones son expresión de un sistema restringido que mide la política sólo en términos cuantitativos, Además, en la realidad de la América Latina de hoy, este propio sistema de democracia representativa ha sido mutilado cuando el papel de los partidos políticos lo han asumidos los medios de comunicación que representan intereses oscuros de poderes fácticos que no son elegidos por la sociedad.
¿Invalida esto, lo que se ha avanzado en el presente siglo? No, al contrario. La obtención del poder político por estos gobiernos ha creado condiciones para avanzar en el proceso de organización popular, de formación política y de toma de conciencia. Es indudable que los pueblos están hoy en mejor condición que al comenzar este siglo, para luchar por sus derechos. No es el progreso, lo que puede medir la característica fundamental de estos gobiernos, ni vivimos fin de ciclo alguno. Lo que hay son elecciones en las que cada cierto tiempo hay que medir las fuerzas. Hay retrocesos y avances, pero no se puede confundir sujeto político con sujeto electoral y el sujeto de la transformación de la sociedad es el político.
La correlación de fuerzas (que es un concepto mucho más amplio y completo) que el de medición cuantitativa en elecciones, ha avanzado positivamente, a favor de los pueblos, incluso si se llegaran a perder algunas elecciones en determinados países. Así, el proceso iniciado por el comandante Hugo Chávez en 1998, no tendrá retroceso. Las elecciones y la obtención de la victoria de las fuerzas populares en ellas, permiten colocar a grandes sectores de la sociedad en mejores condiciones para emprender la lucha por su liberación, pero no es la liberación en sí misma. La lucha política y la lucha electoral deben ir de la mano, pero sin dejar de entender que lo electoral es coyuntural, mientras que lo político es permanente.
Saber distinguir al enemigo principal, construir una correlación de fuerzas que lo aísle y debilite, establecer las más amplias alianzas bajo la hegemonía de los trabajadores y el pueblo son el ABC de la política que hay que poner en práctica en todo momento, incluyendo cuando se miden las fuerzas en los eventos electorales. Somos parte de una generación que tiene como responsabilidad salvar el planeta y avanzar en la construcción de una sociedad más justa y una vida mejor para las mayorías. Eso no depende de ciclos ni se puede hacer bajo la falsa bandera del progreso, que solo sirve para encubrir ideas ambiguas y engañosas.
sergioro07@hotmail.com / Barómetro Internacional
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Para comenzar, quisiera exponer algunas reflexiones sobre la imagen que trasunta detrás del concepto de “gobiernos progresistas”. Para mí no es clara. La idea de progreso proviene del avance ideológico que supuso la superación del feudalismo y el adelanto que en el mismo ámbito condujo al Renacimiento y a la aceptación de la racionalidad moderna como superación del paradigma que aceptaba que el conocimiento provenía de la idea teológica del espíritu. Todo ello sirvió de base para que el paradigma del progreso fuera usado como soporte del capitalismo en sus fases de desarrollo más acelerado, en particular durante las revoluciones industriales que se asociaron a esa idea. En esa medida, el concepto “progreso” se vinculó a los “éxitos” que el capitalismo generaba y que se visualizaban como una evolución dialéctica en relación al sistema feudal.
La irrupción de la revolución rusa al entrar el siglo XX, conjeturó un nuevo debate acerca de la imagen del progreso. La posibilidad real de que el capitalismo fuera negado por el socialismo no fue aceptada como progreso sino como regresión. Las ideas socialistas eran presentadas a través de las mass media como sinónimo de conservadurismo. En esa medida, la “verdadera” revolución no se produjo en 1917 sino en 1989, teniendo como símbolo la caída del Muro de Berlín y la posterior desaparición de la Unión Soviética y con ello el fin de la guerra fría y el mundo bipolar. Por ejemplo, a fines del siglo XX, se llegó a decir que la Revolución Cubana era expresión de “ideas retrógradas, anquilosadas y conservadoras” que no tienen sustento en el mundo que se vivía. Con ello se anticipaba la caída de Cuba y su apropiación por el imperio estadounidense.
El triunfo electoral de Hugo Chávez en 1998 y su asunción de la presidencia de Venezuela a comienzos del año siguiente inauguró una época que con el devenir de los años y las victorias en las urnas de otros líderes de la región condujeron a lo que, -a mi juicio erróneamente- se han dado en llamar “gobiernos progresistas”. En mi opinión, éste es un término tan ambiguo que “sirve para todo y no sirve para nada”.
Veamos algunos ejemplos. El lema de uno de los gobiernos más profundamente neoliberales que ha tenido América Latina, el del chileno Ricardo Lagos, quien apoyó el golpe de Estado contra el Comandante Chávez en abril de 2002 era “Progreso con igualdad”. Estos gobiernos de la Concertación, incluyendo el de la Presidenta Bachelet, sostenedores de un modelo neoliberal, con democracia restringida a las veleidades de la Constitución pinochetista, también han sido considerados como progresistas.
En el mismo contexto, el 10 de marzo de 2012 el ex presidente brasileño Fernando Henrique Cardoso visitó Venezuela para dar una conferencia por invitación el Banco Banesco. En dicho evento, afirmó “un país puede cambiar y entrar en una senda del progreso, no importa lo difícil con que se presenten las circunstancias presentes”.
En estos dos casos, pareciera, que la sola oposición a la derecha fascista bastara para ser catalogado como progresista, sin importar su soporte del modelo neoliberal y su subordinación a Estados Unidos.
Hoy, son dirigentes de Partidos Progresistas en América Latina, el neoliberal encubierto Mauricio Macri de Argentina, su amigo, el ambiguo Marco Enriquez-Ominami de Chile que juega a arañar votos de la izquierda y la derecha, con discursos acordes en cada caso, a fin de llegar al gobierno, el renegado Henry Falcón en Venezuela con un discurso conciliador que ambiciona integrar a los indeterminados, engañando por igual a unos y otros, y el todavía alcalde de Bogotá Gustavo Petro contra quien se volcaron todos los poderes visibles y fácticos pata impedir una gestión sana en la capital colombiana. ¿Es posible colocar en este marco tan turbio de “progresismo” a los gobiernos de América Latina y el Caribe cuya distinción es haber intentado una redistribución más justa del ingreso y ostentar una condición anti neoliberal, anti hegemónica y de defensa de la soberanía?, Lo han logrado en mayor o menor medida, han avanzado en dimensión superlativa, aquellos que han establecido mecanismos más profundos de participación y de construcción de poder popular.
En otro ámbito, se les exige a estos gobiernos, logros que son imposibles de obtener en los marcos en los que se ha desarrollado su gestión. Me da la impresión que en algunos sectores existe alguna confusión terminológica y al suponer que estas administraciones encarnan gobiernos revolucionarios en el marco de la guerra fría. A veces, estamos aprisionados por términos propios del mundo bipolar que no tienen cabida en el desarrollo de la política actual. En ese sentido, no es dable que un gobierno “revolucionario” se juegue su estabilidad y continuidad en elecciones en el marco estrecho de la democracia representativa y de un sistema económico mundial que sigue siendo capitalista. Los conceptos de izquierda y derecha no bastan para construir una correlación de fuerzas que se oponga a la hegemonía imperial, a la imposición de gobiernos neoliberales, a la incorporación de millones de excluidos que han estado invisibilizados hasta hoy y a la imperiosa necesidad de salvar el mundo de la voracidad del capital que lo devasta y que destruye el medio ambiente. En esta lógica, nadie puede afirmar si Putin es de derecha o de izquierda, si lo es el gobierno de Irán o el de Siria, todos en primera línea de enfrentamiento a la expansión imperial. En otro ámbito, nadie podrá poner en duda que Raúl Castro sigue siendo un militante de izquierda y un inveterado líder revolucionario, después que Cuba, tras una larga y heroica lucha, logró establecer relaciones con Estados Unidos y pugnar por la normalización de sus vínculos con la potencia imperial. Es evidente que los cánones de análisis del pasado, no nos sirven ahora para enarbolar las mismas banderas justas de independencia, soberanía y libertad que ondearon en momentos pretéritos.
Dialécticamente, las revoluciones son un paso adelante que niega un pasado de ignominia. Si ellas, se llegaran a desarrollar por ciclos no podrían caracterizarse en tal concepto. La idea estratégica del cambio revolucionario, la lucha por la independencia y la libertad no se juegan en elecciones por muy democráticas que estas sean, porque en el trasfondo, las elecciones son expresión de un sistema restringido que mide la política sólo en términos cuantitativos, Además, en la realidad de la América Latina de hoy, este propio sistema de democracia representativa ha sido mutilado cuando el papel de los partidos políticos lo han asumidos los medios de comunicación que representan intereses oscuros de poderes fácticos que no son elegidos por la sociedad.
¿Invalida esto, lo que se ha avanzado en el presente siglo? No, al contrario. La obtención del poder político por estos gobiernos ha creado condiciones para avanzar en el proceso de organización popular, de formación política y de toma de conciencia. Es indudable que los pueblos están hoy en mejor condición que al comenzar este siglo, para luchar por sus derechos. No es el progreso, lo que puede medir la característica fundamental de estos gobiernos, ni vivimos fin de ciclo alguno. Lo que hay son elecciones en las que cada cierto tiempo hay que medir las fuerzas. Hay retrocesos y avances, pero no se puede confundir sujeto político con sujeto electoral y el sujeto de la transformación de la sociedad es el político.
La correlación de fuerzas (que es un concepto mucho más amplio y completo) que el de medición cuantitativa en elecciones, ha avanzado positivamente, a favor de los pueblos, incluso si se llegaran a perder algunas elecciones en determinados países. Así, el proceso iniciado por el comandante Hugo Chávez en 1998, no tendrá retroceso. Las elecciones y la obtención de la victoria de las fuerzas populares en ellas, permiten colocar a grandes sectores de la sociedad en mejores condiciones para emprender la lucha por su liberación, pero no es la liberación en sí misma. La lucha política y la lucha electoral deben ir de la mano, pero sin dejar de entender que lo electoral es coyuntural, mientras que lo político es permanente.
Saber distinguir al enemigo principal, construir una correlación de fuerzas que lo aísle y debilite, establecer las más amplias alianzas bajo la hegemonía de los trabajadores y el pueblo son el ABC de la política que hay que poner en práctica en todo momento, incluyendo cuando se miden las fuerzas en los eventos electorales. Somos parte de una generación que tiene como responsabilidad salvar el planeta y avanzar en la construcción de una sociedad más justa y una vida mejor para las mayorías. Eso no depende de ciclos ni se puede hacer bajo la falsa bandera del progreso, que solo sirve para encubrir ideas ambiguas y engañosas.
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lunes, 7 de septiembre de 2015
Ricardo “El Gato” Sanoja: La Carta de Jamaica (200 años) Lección de Geopolítica
EL OJO DEL GATO… ¡
El 6 de septiembre de 1815, Bolívar rubrica la Contestación de un Americano Meridional a un Caballero de esta Isla, que no es mas que la Carta de Jamaica y aquí el descolla como profético sobre el futuro de Nuestra América, uno de los objetivos era persuadir a los ingleses y despertar el interés en ayudar a la causa independentista, y este analiza el proceso político que se desarrollaba en estos territorios y a su vez denunciando la opresión española, y además despertaba su gran visión geopolítica sobre el Rio de la Plata ( Argentina) Chile, Perú, Nueva Granada, México y Venezuela, denunció la incompetencia de España por su forma de ejercer el gobierno, las ventajas de Europa en la independencia americana y la neutralidad de los EEUU ( Estados Unidos de Norteamérica) ante los acontecimientos y además también hace sus criticas a los gobiernos de Nuestra América.
De igual manera, mantiene su postura en contra del federalismo, la monarquía es la negación de la libertad y proponía la República como garantía de la Emancipación, Bolívar hizo ver la geopolítica como una síntesis explicativa bien como un arte ó como técnica del dominio político del espacio, propone un espacio para la Anfictionía en el Istmo de Panamá como lo fue el Corinto para los griegos en tiempos de Filippo de Macedonia, padre de Alejandro Magno para realizar un congreso de unidad en la guerra y la paz de esas nuevas republicas soberanas e independientes y que era una estrategia de Unión, Liga, y Confederación Perpetua, como mecanismo de autoafirmación, autodeterminación y defensa integral conjunta continental con la aceptación de nuestra identidad.
Al igual que su predecesor Francisco de Miranda, Bolívar necesitaba del apoyo de Gran Bretaña para emprender esta magna empresa, los objetivos de esta carta fueron logrados en última instancia, Gran Bretaña se declara neutral en el conflicto entre España y sus colonias mientras se hizo la vista gorda a la contratación de mercenarios para luchar con Bolívar y a los esfuerzos de los empresarios británicos para abastecer a los venezolanos con uniformes, armas y créditos.
Bolívar con esta carta hizo relucir su carácter y salió a la superficie su magia política con la descripción asombrosa del pasado, del presente y del futuro del porque su proyecto continental, antiimperialista, republicano, igualitario y libertario, de ahí nace el Bolívar precursor del antiimperialismo, el primerio de la historia de las américas, a los 32 años, proponiendo la convivencia social dentro del orden y la libertad y que también proyectó que esta entidad territorial se llamar Colombia, en honor a Cristóbal Colón.
Bolívar con claridad meridiana previó el “Liberalismo Económico” que combatió EEUU para independizarse de Inglaterra y éste conociendo a fondo el Imperio Macedónico iniciado por Filippo II y continuado posteriormente por Alejandro Magno, que construyó un amplísimo mercado, uniendo territorios, ganando poblaciones y en consecuencia consolidándose como una respetable potencia de su tiempo ( Liga de Corinto) con todas las consecuencia que significó en el campo de la economía, ciencia, cultura, para decirlo de alguna manera se abolió la esclavitud. Por ende cuando Bolívar ideó convocar el Congreso Anfictiónico de Panamá, mencionado ut supra, que aparte de concurrir las “Naciones antes españolas” dijo, “Que bello sería que el Istmo de Panamá fuese para nosotros lo que el Corinto para los griegos”. Fue en Corinto donde Filippo II unifico a los pueblos, unidades griegas (ciudades), en lo que entonces fue el Imperio Macedónico que se expandió más allá incluso del espacio griego. Colombia La Grande: Unidad Político-Territorial-Republicano y Democrática (espacio-recursos, población: producción-mercados) eso genera Independencia e Invulnerabilidad.
Y por último en Jamaica, en su estadía por esa isla gobernada por un afrodescendiente de gran profundidad social y humana logro que cambiaria su percepción de la sociedad venezolana, en particular a los aspectos relacionados con la temática concerniente a la esclavitud y de ahí una de sus acciones mas resaltantes que es la promulgación de la abolición de la esclavitud en 1816, concretado 38 años después bajo el mando de los Monagas, de ahí la importancia de la historia para lograr la Grandeza Nacional.
Poderycontrapoder.blogspot.com
elojodelgato7@gmail.com
Twitter:@ricardo_sanoja
(*) Profesor- Zoom Politikon-Internacionalista
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El 6 de septiembre de 1815, Bolívar rubrica la Contestación de un Americano Meridional a un Caballero de esta Isla, que no es mas que la Carta de Jamaica y aquí el descolla como profético sobre el futuro de Nuestra América, uno de los objetivos era persuadir a los ingleses y despertar el interés en ayudar a la causa independentista, y este analiza el proceso político que se desarrollaba en estos territorios y a su vez denunciando la opresión española, y además despertaba su gran visión geopolítica sobre el Rio de la Plata ( Argentina) Chile, Perú, Nueva Granada, México y Venezuela, denunció la incompetencia de España por su forma de ejercer el gobierno, las ventajas de Europa en la independencia americana y la neutralidad de los EEUU ( Estados Unidos de Norteamérica) ante los acontecimientos y además también hace sus criticas a los gobiernos de Nuestra América.
De igual manera, mantiene su postura en contra del federalismo, la monarquía es la negación de la libertad y proponía la República como garantía de la Emancipación, Bolívar hizo ver la geopolítica como una síntesis explicativa bien como un arte ó como técnica del dominio político del espacio, propone un espacio para la Anfictionía en el Istmo de Panamá como lo fue el Corinto para los griegos en tiempos de Filippo de Macedonia, padre de Alejandro Magno para realizar un congreso de unidad en la guerra y la paz de esas nuevas republicas soberanas e independientes y que era una estrategia de Unión, Liga, y Confederación Perpetua, como mecanismo de autoafirmación, autodeterminación y defensa integral conjunta continental con la aceptación de nuestra identidad.
Al igual que su predecesor Francisco de Miranda, Bolívar necesitaba del apoyo de Gran Bretaña para emprender esta magna empresa, los objetivos de esta carta fueron logrados en última instancia, Gran Bretaña se declara neutral en el conflicto entre España y sus colonias mientras se hizo la vista gorda a la contratación de mercenarios para luchar con Bolívar y a los esfuerzos de los empresarios británicos para abastecer a los venezolanos con uniformes, armas y créditos.
Bolívar con esta carta hizo relucir su carácter y salió a la superficie su magia política con la descripción asombrosa del pasado, del presente y del futuro del porque su proyecto continental, antiimperialista, republicano, igualitario y libertario, de ahí nace el Bolívar precursor del antiimperialismo, el primerio de la historia de las américas, a los 32 años, proponiendo la convivencia social dentro del orden y la libertad y que también proyectó que esta entidad territorial se llamar Colombia, en honor a Cristóbal Colón.
Bolívar con claridad meridiana previó el “Liberalismo Económico” que combatió EEUU para independizarse de Inglaterra y éste conociendo a fondo el Imperio Macedónico iniciado por Filippo II y continuado posteriormente por Alejandro Magno, que construyó un amplísimo mercado, uniendo territorios, ganando poblaciones y en consecuencia consolidándose como una respetable potencia de su tiempo ( Liga de Corinto) con todas las consecuencia que significó en el campo de la economía, ciencia, cultura, para decirlo de alguna manera se abolió la esclavitud. Por ende cuando Bolívar ideó convocar el Congreso Anfictiónico de Panamá, mencionado ut supra, que aparte de concurrir las “Naciones antes españolas” dijo, “Que bello sería que el Istmo de Panamá fuese para nosotros lo que el Corinto para los griegos”. Fue en Corinto donde Filippo II unifico a los pueblos, unidades griegas (ciudades), en lo que entonces fue el Imperio Macedónico que se expandió más allá incluso del espacio griego. Colombia La Grande: Unidad Político-Territorial-Republicano y Democrática (espacio-recursos, población: producción-mercados) eso genera Independencia e Invulnerabilidad.
Y por último en Jamaica, en su estadía por esa isla gobernada por un afrodescendiente de gran profundidad social y humana logro que cambiaria su percepción de la sociedad venezolana, en particular a los aspectos relacionados con la temática concerniente a la esclavitud y de ahí una de sus acciones mas resaltantes que es la promulgación de la abolición de la esclavitud en 1816, concretado 38 años después bajo el mando de los Monagas, de ahí la importancia de la historia para lograr la Grandeza Nacional.
Poderycontrapoder.blogspot.com
elojodelgato7@gmail.com
Twitter:@ricardo_sanoja
(*) Profesor- Zoom Politikon-Internacionalista
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lunes, 31 de agosto de 2015
Juan Martorano: Siguen subestimando a Nicolás y a nuestro pueblo
Ayer señalaba e instaba al Presidente Maduro a seguir apretando, porque Venezuela, la Patria de Bolívar y Chávez se respeta, y como lo escribía en tuiter en el día de ayer, luego de la movilización del día viernes, algunos pudieran pensar que las medidas anunciadas por el Primer Mandatario Nacional no cubrieron las expectativas, pero como lo señalo Mario Silva en su Hojilla del sábado 29 de agosto, el cierre de la frontera debe darse por etapas, y cumplir unas fases.
Como lo exprese en mi cuenta tuiter, echándole “coco”, pensando con la cabeza un poco más en frío, creo que el manejo internacional por parte del Presidente Maduro en este incidente y escalada de conflictos con el Gobierno y el Estado Paramilitar y Narcotraficante colombiano, ha sido acertado. Creo que el momento nos llama a ser críticos y señalar los errores cuando haya que hacerlo, con sus propuestas y soluciones para superarlos, pero también hacer los reconocimientos y manifestar los apoyos cuando se toman las acciones correctas, como lo es en este caso.
Tsun Tzu, ese gran estratega militar que escribió “El Arte de la Guerra”, recomienda que al enemigo no hay que arrinconarlo ni acorralarlo. Esto, porque una fiera herida y acorralada combatirá deseperadamente y con todas sus fuerzas. Siempre hay que ofrecerle al adversario una vía de escape. Si esa estrategia militar la llevamos a la estrategia que está siguiendo Nicolás Maduro, cumple con los cánones y con las sugerencias de Tsun Tzu. Chávez hubiese actuado de una manera similar.
Tal vez la medida de cierre de la frontera y el posterior decreto de emergencia económica como una de las modalidades de estado de excepción constitucional ampliamente explicado en anteriores artículos debió haberse tomado con anterioridad. Pero, en este momento complejo y difícil que sin duda vive nuestra Patria, ante los peligros que corremos, creo que no podemos ni debemos darle la espalda al Presidente Maduro cuando más nos necesita. Desde estas trincheras, seguiré siendo irreverente y crítico cuando haya que hacerlo, pero seré mucho más leal en la acción como uno de los millones de garantes del legado del Comandante Eterno y Supremo, Hugo Chávez Frías.
Sin duda, nos ha tocado un momento complejo, duro y no exento de dificultades. Nos ha tocado afrontar una época de “vacas flacas” y nos tocará afrontarlo por mucho tiempo. No niego las dificultades, las duras pruebas, el descontento que hay en nuestro pueblo, sobre todo el chavista, pero lo que si nos muestra este pueblo, es que no va para atrás, que a la derecha ni tantico así, y que está dispuesto a defender los logros y conquistas obtenidos por Hugo Chávez, y continuados por Nicolás Maduro.
Y es en este caso, donde la derecha comete el error de subestimar a Maduro, tal y como lo hicieron con Hugo Chávez, y peor aún, subestimar al bravo pueblo venezolano, que por millones desbordó las calles de Caracas. Pudiéramos señalar, y no estaría exagerando con ello, que la conexión amorosa del pueblo con el comandante sigue intacta, contra todo pronóstico, contra la guerra económica, contra la guerra psicológica, contra la guerra total que nos ha golpeado muy duro a todas y a todos, pero aún el pueblo sigue diciéndole a Chávez que estamos con él, manifestando nuestro respaldo y acompañamiento a Nicolás Maduro y al Alto Mando Político y Militar de nuestra Revolución.
Maduro anunció hace algunos días que la Revolución pasará a un nuevo estadio, y a una nueva fase, y hacemos votos y le pedimos que así sea, e incluso que la acelere. Pese a las grandes dificultades que afrontamos, sin embargo, no podemos negar que Nicolás,y me disculpa que lo tutée, ha sabido conducir grupos de trabajo y las situaciones difíciles que hemos vivido, y estoy seguro que así seguirá. Con más razón para no dejarlo solo, para acompañarlo.
Y a este pueblo, que sigue dando lecciones. Chávez, parafraseando a Bolívar siempre nos lo dijo: Confío en la voz del pueblo antes que en el consejo de los sabios. Ha resultado sorprendente, y fuera de todo pronóstico, que pese a todas estas dificultades, 3 millones y medio de compatriotas participarán en las internas del PSUV, que vayamos en una alianza perfecta en las regiones (Pero, y desde mi punto de vista, parafraseando a Chávez, yéndonos hacia otras organizaciones que estén más allá del Gran Polo Patriótico Simón Bolívar) y que el día viernes, un pueblo atendió al llamado de su dirigencia política revolucionaria, y marchó contra el paramilitarismo y ratificando nuestra hermandad con el pueblo colombiano, principal víctima de las acciones del narcotráfico y del paramilitarismo.
El pueblo que cantó Alí Primera, y que hoy pretende ser manipulado, como lo señala en su tema “La Guerra del Petróleo”: “Quieren engañar al pueblo de tu tierra y de mi país, quieren esconder el hambre con la guerra, este pedazo de tierra no alcanzará para enterrar nuestros muertos”. “Ven amigo colombiano vamos juntos a cantar, por segunda independencia vamos juntos a luchar”. “El Orinoco y el Magdalena se abrazarán entre canciones de selva, y tus niños y mis niños le sonreirán a la paz”. A Colombia, concepto mirandino tomado por Simón Bolívar, son nuestros hermanos, somos el mismo pueblo en dos Repúblicas distintas, con modelos políticos distintos y conformaciones de Estado distintas, pero unidos por la hermandad bolivariana, seguiremos unidos hasta más allá de esta vida.
Bien válido el debate de algunos camaradas y compatriotas, a quienes respeto y no considero mis enemigos. Creo que en este tema con Colombia, enmarcado en la estrategia de la Operación Tenaza y de las tesis del Estado Forajido que justifique una intervención extranjera en nuestro país, les preguntó: ¿Cómo hubiesen ellos manejado esta situación? Y esto se los señalo no para condenar sus argumentaciones y planteamientos, sino para llamarlos a la reflexión.
Los acontecimientos están en pleno desarrollo, y debemos mantener los ojos bien abiertos. Hemos entrado en la antesala del último trimestre de este año 2015, pienso que vienen momentos más duros y difíciles, pero también oportunidades extraordinarias para profundizar la Revolución y transformar nuestra realidad. Esperemos que aprovechando los errores de la derecha que subestima al Presidente Maduro y a este pueblo, nos pongamos a la altura de las circunstancias y sigamos escribiendo páginas doradas y gloriosas de esta nueva historia.
Concluyó estas líneas agradeciendo las líneas dedicadas por el compañero Julio Escotet, sobre las propuestas presentadas por el Consejo Nacional Bolivariano de los Derechos Humanos (CONABDH), las cuales espero poder referirme en próximos artículos; a su vez, permitirme advertir y alertar tanto al Alto Mando Político y Militar de nuestra Revolución y nuestro pueblo, sobre una batalla que pienso la estamos perdiendo, y eso tenemos que revertirlo y aún estamos a tiempo para ello: Y es la batalla de la moral, la batalla del espíritu, la batalla de la mente, la batalla de la conciencia. Pero de ello me referiré en próximos artículos, presentando propuestas para detener este ataque y contribuir a conducir nuestra Revolución Bolivariana por la senda del no retorno, de contribuir en nuestra transición hacia el socialismo.
¡Bolívar y Chávez viven, y sus luchas y la Patria que nos legaron siguen!
¡Hasta la Victoria Siempre!
¡Maduro aprieta, Venezuela se respeta!
¡Independencia y Patria Socialista!
¡Viviremos y Venceremos!
*Abogado,Activista por los Derechos Humanos,Militante Revolucionario y de la Red Nacional de Tuiter@s Socialistas (RENTSOC). http://juanmartorano.blogspot. com /http://juanmartorano.wordpress.com/.jmartoranoster@g mail .com ,j_martorano@hotmail.com ,juan _martoranocastillo@yahoo. com. ar . @juanmartorano (Cuenta en Tuiter).
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Como lo exprese en mi cuenta tuiter, echándole “coco”, pensando con la cabeza un poco más en frío, creo que el manejo internacional por parte del Presidente Maduro en este incidente y escalada de conflictos con el Gobierno y el Estado Paramilitar y Narcotraficante colombiano, ha sido acertado. Creo que el momento nos llama a ser críticos y señalar los errores cuando haya que hacerlo, con sus propuestas y soluciones para superarlos, pero también hacer los reconocimientos y manifestar los apoyos cuando se toman las acciones correctas, como lo es en este caso.
Tsun Tzu, ese gran estratega militar que escribió “El Arte de la Guerra”, recomienda que al enemigo no hay que arrinconarlo ni acorralarlo. Esto, porque una fiera herida y acorralada combatirá deseperadamente y con todas sus fuerzas. Siempre hay que ofrecerle al adversario una vía de escape. Si esa estrategia militar la llevamos a la estrategia que está siguiendo Nicolás Maduro, cumple con los cánones y con las sugerencias de Tsun Tzu. Chávez hubiese actuado de una manera similar.
Tal vez la medida de cierre de la frontera y el posterior decreto de emergencia económica como una de las modalidades de estado de excepción constitucional ampliamente explicado en anteriores artículos debió haberse tomado con anterioridad. Pero, en este momento complejo y difícil que sin duda vive nuestra Patria, ante los peligros que corremos, creo que no podemos ni debemos darle la espalda al Presidente Maduro cuando más nos necesita. Desde estas trincheras, seguiré siendo irreverente y crítico cuando haya que hacerlo, pero seré mucho más leal en la acción como uno de los millones de garantes del legado del Comandante Eterno y Supremo, Hugo Chávez Frías.
Sin duda, nos ha tocado un momento complejo, duro y no exento de dificultades. Nos ha tocado afrontar una época de “vacas flacas” y nos tocará afrontarlo por mucho tiempo. No niego las dificultades, las duras pruebas, el descontento que hay en nuestro pueblo, sobre todo el chavista, pero lo que si nos muestra este pueblo, es que no va para atrás, que a la derecha ni tantico así, y que está dispuesto a defender los logros y conquistas obtenidos por Hugo Chávez, y continuados por Nicolás Maduro.
Y es en este caso, donde la derecha comete el error de subestimar a Maduro, tal y como lo hicieron con Hugo Chávez, y peor aún, subestimar al bravo pueblo venezolano, que por millones desbordó las calles de Caracas. Pudiéramos señalar, y no estaría exagerando con ello, que la conexión amorosa del pueblo con el comandante sigue intacta, contra todo pronóstico, contra la guerra económica, contra la guerra psicológica, contra la guerra total que nos ha golpeado muy duro a todas y a todos, pero aún el pueblo sigue diciéndole a Chávez que estamos con él, manifestando nuestro respaldo y acompañamiento a Nicolás Maduro y al Alto Mando Político y Militar de nuestra Revolución.
Maduro anunció hace algunos días que la Revolución pasará a un nuevo estadio, y a una nueva fase, y hacemos votos y le pedimos que así sea, e incluso que la acelere. Pese a las grandes dificultades que afrontamos, sin embargo, no podemos negar que Nicolás,y me disculpa que lo tutée, ha sabido conducir grupos de trabajo y las situaciones difíciles que hemos vivido, y estoy seguro que así seguirá. Con más razón para no dejarlo solo, para acompañarlo.
Y a este pueblo, que sigue dando lecciones. Chávez, parafraseando a Bolívar siempre nos lo dijo: Confío en la voz del pueblo antes que en el consejo de los sabios. Ha resultado sorprendente, y fuera de todo pronóstico, que pese a todas estas dificultades, 3 millones y medio de compatriotas participarán en las internas del PSUV, que vayamos en una alianza perfecta en las regiones (Pero, y desde mi punto de vista, parafraseando a Chávez, yéndonos hacia otras organizaciones que estén más allá del Gran Polo Patriótico Simón Bolívar) y que el día viernes, un pueblo atendió al llamado de su dirigencia política revolucionaria, y marchó contra el paramilitarismo y ratificando nuestra hermandad con el pueblo colombiano, principal víctima de las acciones del narcotráfico y del paramilitarismo.
El pueblo que cantó Alí Primera, y que hoy pretende ser manipulado, como lo señala en su tema “La Guerra del Petróleo”: “Quieren engañar al pueblo de tu tierra y de mi país, quieren esconder el hambre con la guerra, este pedazo de tierra no alcanzará para enterrar nuestros muertos”. “Ven amigo colombiano vamos juntos a cantar, por segunda independencia vamos juntos a luchar”. “El Orinoco y el Magdalena se abrazarán entre canciones de selva, y tus niños y mis niños le sonreirán a la paz”. A Colombia, concepto mirandino tomado por Simón Bolívar, son nuestros hermanos, somos el mismo pueblo en dos Repúblicas distintas, con modelos políticos distintos y conformaciones de Estado distintas, pero unidos por la hermandad bolivariana, seguiremos unidos hasta más allá de esta vida.
Bien válido el debate de algunos camaradas y compatriotas, a quienes respeto y no considero mis enemigos. Creo que en este tema con Colombia, enmarcado en la estrategia de la Operación Tenaza y de las tesis del Estado Forajido que justifique una intervención extranjera en nuestro país, les preguntó: ¿Cómo hubiesen ellos manejado esta situación? Y esto se los señalo no para condenar sus argumentaciones y planteamientos, sino para llamarlos a la reflexión.
Los acontecimientos están en pleno desarrollo, y debemos mantener los ojos bien abiertos. Hemos entrado en la antesala del último trimestre de este año 2015, pienso que vienen momentos más duros y difíciles, pero también oportunidades extraordinarias para profundizar la Revolución y transformar nuestra realidad. Esperemos que aprovechando los errores de la derecha que subestima al Presidente Maduro y a este pueblo, nos pongamos a la altura de las circunstancias y sigamos escribiendo páginas doradas y gloriosas de esta nueva historia.
Concluyó estas líneas agradeciendo las líneas dedicadas por el compañero Julio Escotet, sobre las propuestas presentadas por el Consejo Nacional Bolivariano de los Derechos Humanos (CONABDH), las cuales espero poder referirme en próximos artículos; a su vez, permitirme advertir y alertar tanto al Alto Mando Político y Militar de nuestra Revolución y nuestro pueblo, sobre una batalla que pienso la estamos perdiendo, y eso tenemos que revertirlo y aún estamos a tiempo para ello: Y es la batalla de la moral, la batalla del espíritu, la batalla de la mente, la batalla de la conciencia. Pero de ello me referiré en próximos artículos, presentando propuestas para detener este ataque y contribuir a conducir nuestra Revolución Bolivariana por la senda del no retorno, de contribuir en nuestra transición hacia el socialismo.
¡Bolívar y Chávez viven, y sus luchas y la Patria que nos legaron siguen!
¡Hasta la Victoria Siempre!
¡Maduro aprieta, Venezuela se respeta!
¡Independencia y Patria Socialista!
¡Viviremos y Venceremos!
*Abogado,Activista por los Derechos Humanos,Militante Revolucionario y de la Red Nacional de Tuiter@s Socialistas (RENTSOC). http://juanmartorano.blogspot. com /http://juanmartorano.wordpress.com/.jmartoranoster@g mail .com ,j_martorano@hotmail.com ,juan _martoranocastillo@yahoo. com. ar . @juanmartorano (Cuenta en Tuiter).
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martes, 28 de julio de 2015
Sergio Rodríguez Gelfenstein: Colombia. Por fin, pareciera estar triunfando la paz
Desde hace muchos años, he insistido en que la paz es un imperativo para Colombia y para toda América Latina. A través de escritos, conferencias y charlas he expuesto algunas ideas al respecto. Mi experiencia en el conocimiento y estudio de los procesos de paz en Centroamérica en la década de los 80 aportan a mi convicción de que este es el mejor camino para avanzar en la cimentación de una correlación de fuerzas que permita construir espacios de poder y participación popular que, a su vez, conduzcan a un proceso de liberación definitiva de los pueblos. En esa medida, pienso que en esta etapa, la lucha armada en América Latina está agotada y que serán las oligarquías y el imperialismo en su denodado esfuerzo por cerrar los caminos de la democracia, los que pudieran abrir espacio nuevamente a la alternativa de la violencia. Ninguna persona sensata puede hacer valer la lucha armada como fin y no como medio de obtener los objetivos propuestos cuando se han cerrado los espacios de debate y participación democrática y cuando la represión de los poderes oligárquicos no admiten otra opción de futuro.
Cualquiera que haya conocido la guerra en sus entrañas, sobre todo cuando ésta se prolonga indefinidamente, podrá constatar las deformaciones que se producen en uno y otro bando, -sea cual sea la orientación política sobre la que se actúa- en la medida que la conflagración bélica, genera comportamientos humanos ajenos a su estructura fisiológica y sicológica. La guerra no es un hecho natural, sino expresión de una situación que se origina cuando se han agotado los medios pacíficos para dirimir las controversias. En el caso de las guerras civiles, la imposición de conductas políticas por vía de la fuerza por parte de quienes ostentan el poder, ha sido la causa más común de su inicio.
Ese es el caso de Colombia, un conflicto surgido en el marco de la guerra fría, pero que eclosiona a partir de la coacción del bipartidismo liberal-conservador hacia sectores campesinos pobres que se organizan para defender su tierra, está en la raíz del conflicto. Las Fuerzas Armadas que fueron creadas, - como en todos los países- para defender la soberanía del pueblo, se ha utilizado con objetivos distintos por parte de la oligarquía. Cuando esto ocurre continuamente durante más de 50 años, se degradan de manera relevante los métodos, los principios, los valores y las formas de actuación en un combate para el que teóricamente no fueron preparadas. Otro tanto ocurre con las fuerzas subversivas, cuando la guerra se prolonga indefinidamente sin obtener los objetivos trazados. El conflicto y su forma de actuar en él, se transforma en un círculo vicioso del que es muy difícil salir sin que se vislumbren ni en el mediano ni en el largo plazo, la posibilidad real de obtener la victoria.
Escribo estas líneas, hoy 24 de julio, cuando se conmemoran 232 años del natalicio del Libertador Simón Bolívar. Tal vez, valgan sus palabras para testimoniar el espanto que le producía la guerra. El 27 de mayo de 1815 en carta que dirige desde Kingston, Jamaica a Sir Richard Wellesley le dice “Provincias enteras están convertidos en desiertos; otros son teatros espantosos de una anarquía sanguinaria. Las pasiones se han excitado por todos los estímulos, el fanatismo ha volcanizado las cabezas, y el exterminio será el resultado de estos elementos desorganizadores”, y agrega a continuación, “Yo vi, mi amigo, la llama devoradora que consume rápidamente a mi desgraciado país. No pudiéndola apagar, después de haber hecho inauditos e innumerables esfuerzos, me he salido a dar la alarma al mundo, a implorar auxilios, a anunciar a la Gran Bretaña y a la humanidad toda, que una gran parte de su especie va a fenecer, y que la más bella mitad de la tierra será desolada”.
En Colombia, país bolivariano, pareciera que las fuerzas que hoy se confrontan han llegado a comprender que era necesario “implorar auxilios” y evitar que sigan feneciendo sus ciudadanos y que no debe continuar la desolación en sus tierras. Han aceptado la negociación y desde hace dos años se han sentado en La Habana a buscar los caminos de la paz. El tránsito por este sendero no ha sido fácil de recorrer, fuerzas extremistas interesadas se han esmerado en poner cortapisas a las conversaciones y a los acuerdos que se han ido logrando. En particular, el ex presidente Álvaro Uribe ha volcado toda su furia guerrerista para impedir el arreglo necesario. Tras él, los “perros de la guerra” que han hecho de ésta, un negocio multimillonario se aferran a la imposibilidad de lograr el fin del conflicto.
Pero, las partes han perseverado a las mil y una provocaciones que han surgido en el trayecto. Las Farc perdieron en combate al Comandante Alfonso Cano, su máximo jefe, pero en una acto de madurez política que los enaltece no se pararon de la mesa de negociaciones. La despiadada oposición de Uribe al fin de la guerra, y la debilidad que a ratos ha mostrado el Presidente Santos hizo que al comienzo negociara equivocadamente como si lo hiciera con un enemigo derrotado. Sus asesores le recomendaron la continuidad de las acciones bélicas mientras se conversaba en La Habana. Pero, el presidente de Colombia debe entender que este no es el juicio de Nüremeberg, su camino debería ser el de Esquipulas y Chapultepec, que sirvieron para que las fuerzas enfrentadas militarmente en Nicaragua y El Salvador, concurrieran exitosamente a la mesa de negociaciones y concluyeran sendos acuerdos de paz que han desterrado de esos países la posibilidad de la guerra como forma de hacer política. Así mismo, las permanentes declaraciones que ponen plazos y fechas para el logro de la paz no ayudan en el proceso que se adelanta en La Habana. Al respecto, en un artículo titulado ”Colombia, la paz no debería tener plazos” publicado en agosto de 2013 señalaba que “El afán permanente de poner plazo al fin de las mismas,(las conversaciones de paz) da cuenta de una visión cortoplacista de cara a la solución de un conflicto ancestral. Como habitualmente apunta el Doctor en Ciencias Políticas de la Universidad de los Andes en Mérida, Vladimir Aguilar, los tiempos políticos no siempre coinciden con los tiempos electorales. En este caso, es más que patente tal aseveración. Suponer que una conflagración de 50 años debe terminar antes de las próximas elecciones y que la reelección del presidente Santos es más importante que finalizar con el desangre de un país es no tener altura de miras ni comportarse como un estadista. La guerra debe terminar, a la paz no se le debe poner plazos”. Eso podría estar ocurriendo hoy nuevamente de cara a las elecciones de autoridades locales de octubre, en las que el tema de la paz pareciera querer utilizarse como propaganda de campaña.
Al comenzar este año, los primeros días de enero, a fin de encarar esta etapa del proceso de negociación de la mejor forma para sus intereses, el presidente Santos se reunió durante varios días a puertas cerradas con asesores internacionales expertos en negociación. Participaron del cónclave, el profesor de la Universidad de Harvard (EEUU) William Ury y el ex guerrillero del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) de El Salvador, hoy al servicio del Departamento de Estado, Joaquín Villalobos. También acudieron el exjefe de gabinete británico Jonathan Powell, responsable del acuerdo de paz en Irlanda del Norte y el ex canciller israelí Shlomo Ben Ami, arquitecto de los acuerdos de Camp David entre Israel y Palestina.
Sin embargo, diversos incidentes han mostrado la ambigüedad y los titubeos de Santos, evidentemente presionado por factores de poder que le piden “firmeza” y celeridad en la negociación. Así mismo, ha sido receptivo de las influencias de los que rechazan de plano al proceso. Se avanza no exento de dificultades y amenazas. Las Farc han perseverado en su decisión de un cese unilateral de las acciones, lo cual ha comenzado a calar en la opinión pública llevando al gobierno a un acuerdo para iniciar el desminado de los territorios en conflicto. El alto al fuego comenzó el 20 de julio. En esa dirección, el gobierno ha anunciado el “desescalamiento” del conflicto, a partir de la misma fecha, todo lo cual coadyuva en el adelanto de las negociaciones.
De la misma manera, el pasado miércoles 22 de julio, Naciones Unidas anunció que enviará un equipo de expertos a Cuba para apoyar el proceso de paz. El secretario general adjunto de la ONU para Asuntos Políticos, Jeffrey Feltman, visitó Bogotá, con el objetivo de “…comunicar en nombre del secretario general, Ban Ki Moon, el firme respaldo de la ONU al proceso de paz y su compromiso de brindar cualquier tipo de apoyo que las partes necesiten para un resultado exitoso”.
Estas evidencias conducen a suponer que el proceso de paz ahora si ha entrado en camino derecho. Las presiones de los enemigos del diálogo han quedado sepultadas. A pesar que las mentes putrefactas de Uribe y sus adláteres siguen apostando por la guerra y la confrontación, la voluntad de paz del pueblo colombiano pareciera estar imponiéndose.
sergioro07@hotmail.com / Barómetro Internacional
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Cualquiera que haya conocido la guerra en sus entrañas, sobre todo cuando ésta se prolonga indefinidamente, podrá constatar las deformaciones que se producen en uno y otro bando, -sea cual sea la orientación política sobre la que se actúa- en la medida que la conflagración bélica, genera comportamientos humanos ajenos a su estructura fisiológica y sicológica. La guerra no es un hecho natural, sino expresión de una situación que se origina cuando se han agotado los medios pacíficos para dirimir las controversias. En el caso de las guerras civiles, la imposición de conductas políticas por vía de la fuerza por parte de quienes ostentan el poder, ha sido la causa más común de su inicio.
Ese es el caso de Colombia, un conflicto surgido en el marco de la guerra fría, pero que eclosiona a partir de la coacción del bipartidismo liberal-conservador hacia sectores campesinos pobres que se organizan para defender su tierra, está en la raíz del conflicto. Las Fuerzas Armadas que fueron creadas, - como en todos los países- para defender la soberanía del pueblo, se ha utilizado con objetivos distintos por parte de la oligarquía. Cuando esto ocurre continuamente durante más de 50 años, se degradan de manera relevante los métodos, los principios, los valores y las formas de actuación en un combate para el que teóricamente no fueron preparadas. Otro tanto ocurre con las fuerzas subversivas, cuando la guerra se prolonga indefinidamente sin obtener los objetivos trazados. El conflicto y su forma de actuar en él, se transforma en un círculo vicioso del que es muy difícil salir sin que se vislumbren ni en el mediano ni en el largo plazo, la posibilidad real de obtener la victoria.
Escribo estas líneas, hoy 24 de julio, cuando se conmemoran 232 años del natalicio del Libertador Simón Bolívar. Tal vez, valgan sus palabras para testimoniar el espanto que le producía la guerra. El 27 de mayo de 1815 en carta que dirige desde Kingston, Jamaica a Sir Richard Wellesley le dice “Provincias enteras están convertidos en desiertos; otros son teatros espantosos de una anarquía sanguinaria. Las pasiones se han excitado por todos los estímulos, el fanatismo ha volcanizado las cabezas, y el exterminio será el resultado de estos elementos desorganizadores”, y agrega a continuación, “Yo vi, mi amigo, la llama devoradora que consume rápidamente a mi desgraciado país. No pudiéndola apagar, después de haber hecho inauditos e innumerables esfuerzos, me he salido a dar la alarma al mundo, a implorar auxilios, a anunciar a la Gran Bretaña y a la humanidad toda, que una gran parte de su especie va a fenecer, y que la más bella mitad de la tierra será desolada”.
En Colombia, país bolivariano, pareciera que las fuerzas que hoy se confrontan han llegado a comprender que era necesario “implorar auxilios” y evitar que sigan feneciendo sus ciudadanos y que no debe continuar la desolación en sus tierras. Han aceptado la negociación y desde hace dos años se han sentado en La Habana a buscar los caminos de la paz. El tránsito por este sendero no ha sido fácil de recorrer, fuerzas extremistas interesadas se han esmerado en poner cortapisas a las conversaciones y a los acuerdos que se han ido logrando. En particular, el ex presidente Álvaro Uribe ha volcado toda su furia guerrerista para impedir el arreglo necesario. Tras él, los “perros de la guerra” que han hecho de ésta, un negocio multimillonario se aferran a la imposibilidad de lograr el fin del conflicto.
Pero, las partes han perseverado a las mil y una provocaciones que han surgido en el trayecto. Las Farc perdieron en combate al Comandante Alfonso Cano, su máximo jefe, pero en una acto de madurez política que los enaltece no se pararon de la mesa de negociaciones. La despiadada oposición de Uribe al fin de la guerra, y la debilidad que a ratos ha mostrado el Presidente Santos hizo que al comienzo negociara equivocadamente como si lo hiciera con un enemigo derrotado. Sus asesores le recomendaron la continuidad de las acciones bélicas mientras se conversaba en La Habana. Pero, el presidente de Colombia debe entender que este no es el juicio de Nüremeberg, su camino debería ser el de Esquipulas y Chapultepec, que sirvieron para que las fuerzas enfrentadas militarmente en Nicaragua y El Salvador, concurrieran exitosamente a la mesa de negociaciones y concluyeran sendos acuerdos de paz que han desterrado de esos países la posibilidad de la guerra como forma de hacer política. Así mismo, las permanentes declaraciones que ponen plazos y fechas para el logro de la paz no ayudan en el proceso que se adelanta en La Habana. Al respecto, en un artículo titulado ”Colombia, la paz no debería tener plazos” publicado en agosto de 2013 señalaba que “El afán permanente de poner plazo al fin de las mismas,(las conversaciones de paz) da cuenta de una visión cortoplacista de cara a la solución de un conflicto ancestral. Como habitualmente apunta el Doctor en Ciencias Políticas de la Universidad de los Andes en Mérida, Vladimir Aguilar, los tiempos políticos no siempre coinciden con los tiempos electorales. En este caso, es más que patente tal aseveración. Suponer que una conflagración de 50 años debe terminar antes de las próximas elecciones y que la reelección del presidente Santos es más importante que finalizar con el desangre de un país es no tener altura de miras ni comportarse como un estadista. La guerra debe terminar, a la paz no se le debe poner plazos”. Eso podría estar ocurriendo hoy nuevamente de cara a las elecciones de autoridades locales de octubre, en las que el tema de la paz pareciera querer utilizarse como propaganda de campaña.
Al comenzar este año, los primeros días de enero, a fin de encarar esta etapa del proceso de negociación de la mejor forma para sus intereses, el presidente Santos se reunió durante varios días a puertas cerradas con asesores internacionales expertos en negociación. Participaron del cónclave, el profesor de la Universidad de Harvard (EEUU) William Ury y el ex guerrillero del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) de El Salvador, hoy al servicio del Departamento de Estado, Joaquín Villalobos. También acudieron el exjefe de gabinete británico Jonathan Powell, responsable del acuerdo de paz en Irlanda del Norte y el ex canciller israelí Shlomo Ben Ami, arquitecto de los acuerdos de Camp David entre Israel y Palestina.
Sin embargo, diversos incidentes han mostrado la ambigüedad y los titubeos de Santos, evidentemente presionado por factores de poder que le piden “firmeza” y celeridad en la negociación. Así mismo, ha sido receptivo de las influencias de los que rechazan de plano al proceso. Se avanza no exento de dificultades y amenazas. Las Farc han perseverado en su decisión de un cese unilateral de las acciones, lo cual ha comenzado a calar en la opinión pública llevando al gobierno a un acuerdo para iniciar el desminado de los territorios en conflicto. El alto al fuego comenzó el 20 de julio. En esa dirección, el gobierno ha anunciado el “desescalamiento” del conflicto, a partir de la misma fecha, todo lo cual coadyuva en el adelanto de las negociaciones.
De la misma manera, el pasado miércoles 22 de julio, Naciones Unidas anunció que enviará un equipo de expertos a Cuba para apoyar el proceso de paz. El secretario general adjunto de la ONU para Asuntos Políticos, Jeffrey Feltman, visitó Bogotá, con el objetivo de “…comunicar en nombre del secretario general, Ban Ki Moon, el firme respaldo de la ONU al proceso de paz y su compromiso de brindar cualquier tipo de apoyo que las partes necesiten para un resultado exitoso”.
Estas evidencias conducen a suponer que el proceso de paz ahora si ha entrado en camino derecho. Las presiones de los enemigos del diálogo han quedado sepultadas. A pesar que las mentes putrefactas de Uribe y sus adláteres siguen apostando por la guerra y la confrontación, la voluntad de paz del pueblo colombiano pareciera estar imponiéndose.
sergioro07@hotmail.com / Barómetro Internacional
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viernes, 17 de julio de 2015
Diego Olivera Evia: EEUU apuesta al control de la economía mundial a través del FMI
El promisorio siglo XXI dio una década y media de avances boicoteados por EEUU
Hoy la sociedad humana sufre los embates de una economía de mercado, donde el modelo del neoliberalismo aplica políticas de ajustes financiero, en la últimas décadas del Siglo XX, el Fondo Monetario Internacional (FMI), logro aplicar a través de dictaduras militares, el control de las economías de América Latina, con políticas recesivas y de gran impacto en los sectores sociales.
Durante el siglo XX, las economías de América Latina mostraron una especial vulnerabilidad ante los choques desencadenados por las variaciones de precios de los productos básicos, los movimientos de las tasas de interés internacionales y las fluctuaciones del volumen y la dirección de las corrientes de capital.
Estos factores han obrado recíprocamente y agudizado los cambios en la política económica interna, lo que se ha traducido en una alta volatilidad de los indicadores económicos claves como las tasas de consumo e inversión, el tipo de cambio real, la inflación, los equilibrios fiscales y externos y el ritmo de crecimiento del PIB.
En toda esta etapa de inserción de modelo neoliberales, se pudo comprobar la vulnerabilidad permanente de América Latina a los choques externos en la nueva era de la economía de mercado. Lo que hace recordar la opinión del economista Raúl Prebisch, en un trabajo para la CEPAL de que, al formular la política económica interna, deben considerarse especialmente las fuerzas económicas internacionales.
Por una parte, las recomendaciones originales de política de Prebisch, con la necesidad del proteccionismo comercial, las fueron abandonadas en favor de los esfuerzos de reforma del mercado en curso en América Latina. Por otra parte, las viejas preocupaciones relativas a la vulnerabilidad externa han vuelto demostrarse en los años 90, especialmente luego de las crisis mexicana y asiática. El nuevo desafío es descubrir cómo América Latina y otras regiones emergentes pueden enfrentar los choques externos en el marco de una economía de mercado global.
Estas precisiones de la CEPAL de la apertura del mercado, marco a fines del siglo la conformación de la Asociación de Libre Comercio de América (ALCA), la cual intento asociar a los países latinoamericanos, a lo Tratado de Libre Comercio (TLC), para fortalecer sus acuerdos neoliberales, logrados en los golpes militares. Esta nueva penetración de capitales y de privatización las empresas estadales, como de los servicios luz, agua, entre otros entes estatales.
Varios países del Continente le pusieron un freno al ALCA
Surgen nuevos aires de cambio en nuestra Latinoamérica, la presencia y las propuestas del presidente comandante, Hugo Chávez Frías, junto a Fidel Castro de Cuba, el fallecido presidente Néstor Kirchner, de Argentina, lograron frenar una nueva oleada de neoliberalismo, en la cita de Mar del Plata, Argentina. Luego con el triunfo de Evo Morales, en Bolivia, Rafael Correa, Ecuador, Daniel Ortega, Nicaragua, junto a los presidentes de la cita de Argentina, con las propuestas del presidente Chávez, armaron una nueva geopolítica regional.
El fortalecimiento del Mercosur, la ALBA como un mecanismo entre naciones más de izquierda, con una visión más cooperativista y amplia en el comercio, UNASUR mecanismo de defensa de Suramérica, entre los países y presidentes, que aglutino a las naciones de esta área, posteriormente la CELAC se convirtió en un mecanismo de debate y alianzas, abarcando a todas América Latina y El Caribe, como un espacio más amplio que la OEA y sin la presencia de EEUU y Canadá.
El promisorio siglo XXI dio una década y media de avances boicoteados por EEUU
Todos estos avances en el siglo XXI hoy son saboteados por EEUU, como sus trasnacionales, como las ambiciones del presidente Barak Obama, de aplicar su libre comercio en los gobiernos progresistas o de tendencias socialistas, los distintos planes, desde intentos de golpe en Venezuela, Ecuador, Brasil, presiones a Bolivia.
El decreto Obama surge como un freno al gobierno del presidente Nicolás Maduro, pero también un mensaje a otras naciones de la región, la maniobras con los países del Caricom, eran para aislar a Venezuela y obligar a estas naciones, a salirse de los acuerdos con los acuerdos petroleros de Petrocaribe, como posteriormente surge una nueva conspiración, el uso de Guyana, para generar una crisis con Venezuela, a través de la Exxon Mobil, en la explotación de aguas territoriales en litigio con Venezuela.
Todas estas estrategias no son nuevas, son parte de las campañas desestabilizadoras de la CIA, USAID y el Departamento de Estado, que buscan controlar los mercados, desde el petróleo, gas, agua, oro, hasta la venta de drogas en el mercado más grande de consumo, que son los ciudadanos estadounidenses.
Todas estas acciones de darle al FMI, el papel de un mecanismo de chantaje, hasta de acciones militares, como fueron en el siglo pasado, no le alcanza a este organismo trasnacional, similar a los controles de España en la conquista de América, hasta parece una imitación del imperio romano, que devastaban a otros pueblos y le cobraban impuestos.
Como dicen los viejos adagios “cuando vea las barbas de tu vecino arder, pon las tuyas en remojo”, en referencia a la crisis de Europa, donde el FMI y la Troika, han devastado a España, Portugal, y ahora han llevado al borde del suicidio al gobierno griego. Esta realidad es el nuevo sueño americano, llevar a nuestro continente a seguir siendo el patio trasero, para seguir explotando y vaciar nuestras riquezas.
diegojolivera@gmail.com / Barómetro Internacional
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Hoy la sociedad humana sufre los embates de una economía de mercado, donde el modelo del neoliberalismo aplica políticas de ajustes financiero, en la últimas décadas del Siglo XX, el Fondo Monetario Internacional (FMI), logro aplicar a través de dictaduras militares, el control de las economías de América Latina, con políticas recesivas y de gran impacto en los sectores sociales.
Durante el siglo XX, las economías de América Latina mostraron una especial vulnerabilidad ante los choques desencadenados por las variaciones de precios de los productos básicos, los movimientos de las tasas de interés internacionales y las fluctuaciones del volumen y la dirección de las corrientes de capital.
Estos factores han obrado recíprocamente y agudizado los cambios en la política económica interna, lo que se ha traducido en una alta volatilidad de los indicadores económicos claves como las tasas de consumo e inversión, el tipo de cambio real, la inflación, los equilibrios fiscales y externos y el ritmo de crecimiento del PIB.
En toda esta etapa de inserción de modelo neoliberales, se pudo comprobar la vulnerabilidad permanente de América Latina a los choques externos en la nueva era de la economía de mercado. Lo que hace recordar la opinión del economista Raúl Prebisch, en un trabajo para la CEPAL de que, al formular la política económica interna, deben considerarse especialmente las fuerzas económicas internacionales.
Por una parte, las recomendaciones originales de política de Prebisch, con la necesidad del proteccionismo comercial, las fueron abandonadas en favor de los esfuerzos de reforma del mercado en curso en América Latina. Por otra parte, las viejas preocupaciones relativas a la vulnerabilidad externa han vuelto demostrarse en los años 90, especialmente luego de las crisis mexicana y asiática. El nuevo desafío es descubrir cómo América Latina y otras regiones emergentes pueden enfrentar los choques externos en el marco de una economía de mercado global.
Estas precisiones de la CEPAL de la apertura del mercado, marco a fines del siglo la conformación de la Asociación de Libre Comercio de América (ALCA), la cual intento asociar a los países latinoamericanos, a lo Tratado de Libre Comercio (TLC), para fortalecer sus acuerdos neoliberales, logrados en los golpes militares. Esta nueva penetración de capitales y de privatización las empresas estadales, como de los servicios luz, agua, entre otros entes estatales.
Varios países del Continente le pusieron un freno al ALCA
Surgen nuevos aires de cambio en nuestra Latinoamérica, la presencia y las propuestas del presidente comandante, Hugo Chávez Frías, junto a Fidel Castro de Cuba, el fallecido presidente Néstor Kirchner, de Argentina, lograron frenar una nueva oleada de neoliberalismo, en la cita de Mar del Plata, Argentina. Luego con el triunfo de Evo Morales, en Bolivia, Rafael Correa, Ecuador, Daniel Ortega, Nicaragua, junto a los presidentes de la cita de Argentina, con las propuestas del presidente Chávez, armaron una nueva geopolítica regional.
El fortalecimiento del Mercosur, la ALBA como un mecanismo entre naciones más de izquierda, con una visión más cooperativista y amplia en el comercio, UNASUR mecanismo de defensa de Suramérica, entre los países y presidentes, que aglutino a las naciones de esta área, posteriormente la CELAC se convirtió en un mecanismo de debate y alianzas, abarcando a todas América Latina y El Caribe, como un espacio más amplio que la OEA y sin la presencia de EEUU y Canadá.
El promisorio siglo XXI dio una década y media de avances boicoteados por EEUU
Todos estos avances en el siglo XXI hoy son saboteados por EEUU, como sus trasnacionales, como las ambiciones del presidente Barak Obama, de aplicar su libre comercio en los gobiernos progresistas o de tendencias socialistas, los distintos planes, desde intentos de golpe en Venezuela, Ecuador, Brasil, presiones a Bolivia.
El decreto Obama surge como un freno al gobierno del presidente Nicolás Maduro, pero también un mensaje a otras naciones de la región, la maniobras con los países del Caricom, eran para aislar a Venezuela y obligar a estas naciones, a salirse de los acuerdos con los acuerdos petroleros de Petrocaribe, como posteriormente surge una nueva conspiración, el uso de Guyana, para generar una crisis con Venezuela, a través de la Exxon Mobil, en la explotación de aguas territoriales en litigio con Venezuela.
Todas estas estrategias no son nuevas, son parte de las campañas desestabilizadoras de la CIA, USAID y el Departamento de Estado, que buscan controlar los mercados, desde el petróleo, gas, agua, oro, hasta la venta de drogas en el mercado más grande de consumo, que son los ciudadanos estadounidenses.
Todas estas acciones de darle al FMI, el papel de un mecanismo de chantaje, hasta de acciones militares, como fueron en el siglo pasado, no le alcanza a este organismo trasnacional, similar a los controles de España en la conquista de América, hasta parece una imitación del imperio romano, que devastaban a otros pueblos y le cobraban impuestos.
Como dicen los viejos adagios “cuando vea las barbas de tu vecino arder, pon las tuyas en remojo”, en referencia a la crisis de Europa, donde el FMI y la Troika, han devastado a España, Portugal, y ahora han llevado al borde del suicidio al gobierno griego. Esta realidad es el nuevo sueño americano, llevar a nuestro continente a seguir siendo el patio trasero, para seguir explotando y vaciar nuestras riquezas.
diegojolivera@gmail.com / Barómetro Internacional
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jueves, 16 de julio de 2015
Germán Gorraiz López: El nuevo rol geopolítico de Irán
El libro “El Arte de la Guerra” del general, estratega y filósofo chino Sun Tzu (considerado el mejor libro de estrategia de todos los tiempos y libro de cabecera de estadistas como Maquiavelo, Napoléon o Mao Tse Tung), es un tratado que enseña la estrategia suprema de aplicar con sabiduría el conocimiento de la naturaleza humana en los momentos de confrontación. La doctrina geopolítica de Obama diseñada por Zbigniew Brzezinski sería en gran parte deudora de dicho manual pues intenta desentrañar las raíces de un conflicto y buscar una solución, aplicando la máxima de Sun Tzu “la mejor victoria es vencer sin combatir y esa es la distinción entre el hombre prudente y el ignorante”, con lo que se adelantaría casi 2.500 años al desenlace del contencioso nuclear iraní. Así, tras 21 meses de negociaciones , Irán y los países del Grupo 5+1 (Estados Unidos, Rusia, China, Gran Bretaña, Francia y Alemania) han alcanzado un acuerdo sobre el programa nuclear del país asiático, por el que el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) e Irán acuerdan un calendario de actividades para poder certificar antes de que termine 2015 «todos los asuntos pasados y presentes pendientes, que todavía no han sido resueltos por el OIEA e Irán». Dicho acuerdo incluiría el beneplácito de Washington para que Teherán enriquezca su uranio y lo transforme en combustible para el reactor iraní, (siempre bajo control de la OIEA), lo que permitiría un mejor control del stock de uranio enriquecido de Irán y fuente de inquietud entre los occidentales e Israel, que temen que Teherán lo pueda emplear para fabricar armas atómicas, (acusaciones que Irán ha desmentido siempre categóricamente) y en el supuesto de restablecerse las relaciones diplomáticas entre ambos países, Rowhani conseguiría su objetivo de que se reconozca el papel de Irán como potencia regional logrando de paso el incremento de cooperación irano-estadounidense y la resolución del avispero sirio e iraquí, (Conferencia de Viena y Plan Biden).
El contencioso nuclear iraní
Irán adquirió una dimensión de potencia regional gracias a la política errática de Estados Unidos en Iraq, (fruto de la miopía política de la Administración Bush obsesionada con el Eje del Mal ) al eliminar a sus rivales ideológicos, los radicales talibanes suníes y a Sadam Husein con el subsiguiente vacío de poder en la zona y propuso una negociación global con el grupo de contacto para tratar todos los aspectos que le enfrentan a los países occidentales desde hace treinta años, tanto el asfixiante embargo ha ha azotado a la República Islámica como los activos iraníes bloqueados en Estados Unidos , el papel regional de Irán y la cooperación relativa a la seguridad en Iraq y Afganistán. El presidente Mahmoud Ajmadinejad estiró la cuerda hasta el límite en la seguridad que Estados Unidos no atacaría y limitaría cualquier acción individual de Israel (proyecto descartado de bombardear la central de Natanz con jets comerciales), pues un bloqueo del estrecho de Ormuz por el que pasa un tercio del tráfico energético mundial podría agravar la recesión económica mundial y debilitar profundamente todo el sistema político internacional.
Así, en una entrevista a Brzezinski realizada por Gerald Posner en The Daily Beast (18 de septiembre de 2009) afirmó que “una colisión estadounidense-iraní tendría efectos desastrosos para Estados Unidos y China, mientras Rusia emergería como el gran triunfador, pues el previsible cierre del Estrecho de Ormuz en el Golfo Pérsico donde atraviesa el transporte de petróleo destinado al noreste asiático (China, Japón y Sur-Corea), Europa y Estados Unidos, elevaría el precio del oro negro a niveles estratosféricos y tendría severas repercusiones en la economía global , pasando a ser la UE totalmente crudodependentiente de Rusia”.
Según estimaciones de la AIE (Agencia Internacional de la Energía), 13,4 millones de barriles por día (bpd) de crudo pasarían a través del estrecho canal en buques petroleros, (lo que representaría el 30 % del suministro de crudo que se comercializa mundialmente), bloqueo que por mimetismo se extendería al paso del Canal de Suéz , considerado como uno de los puntos más importantes para el comercio mundial ya que transporta 2,6 millones de barriles de crudo al día (lo que representa casi 3% de la demanda mundial diaria de petróleo) y asimismo es una ruta relevante para el gas natural licuado (GNL), pues cerca de 13% de la producción mundial de dicho gas transitó por ella en el 2010 y su hipotético cierre provocaría la interrupción del suministro de alrededor de 2,6 millones de barriles diarios y al Golfo de Adén que conecta a través del Canal de Suéz el Océano Índico con el Mar Mediterráneo y con un tránsito de más de 18.000 buques según estadísticas oficiales citadas por el diario económico búlgaro, Capital.
Irán poseería según los expertos, las terceras mayores reservas probadas del mundo de petróleo y gas pero carecería de la tecnología suficiente como para extraer el gas en los yacimientos más profundos y necesita una urgente inversión multimillonaria para evitar un deterioro irreversible en sus instalaciones, pues de acuerdo con el quinto plan quinquenal 2010-2015 , el Gobierno iraní estaría obligado a invertir unos 155.000 millones de dólares para el desarrollo de la industria petrolera y gasística , lo que en la práctica se traduce en un enorme pastel para las multinacionales rusas, chinas y occidentales y en un incremento de la oferta de crudo iraní hasta los 1,5 millones de barriles/día en el plazo de un año con el consiguiente desplome de los precios de los crudos de referencia Brent y Texas. Además,la revitalización del acuerdo de cooperación energética del 2010 entre Irak, Irán y Siria para la construcción del gaseoducto de South Pars a Homms que conectaría el Golfo Pérsico con el Mar Mediterráneo relativizaría la importancia estratégica del Proyecto del Gasoducto Trans-Adriático (TAP), (sustituto del fallido gasoducto Nabucco proyectado por EEUU para transportar el gas azerbaiyano a Europa a través de Turquía),así como el papel relevante de los Emiratos Árabes como suministradores de crudo a Occidente, lo que explicaría el afán de Qatar, Arabia Saudí y Turquía por torpedear el acuerdo del G5+1-Irán.
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El contencioso nuclear iraní
Irán adquirió una dimensión de potencia regional gracias a la política errática de Estados Unidos en Iraq, (fruto de la miopía política de la Administración Bush obsesionada con el Eje del Mal ) al eliminar a sus rivales ideológicos, los radicales talibanes suníes y a Sadam Husein con el subsiguiente vacío de poder en la zona y propuso una negociación global con el grupo de contacto para tratar todos los aspectos que le enfrentan a los países occidentales desde hace treinta años, tanto el asfixiante embargo ha ha azotado a la República Islámica como los activos iraníes bloqueados en Estados Unidos , el papel regional de Irán y la cooperación relativa a la seguridad en Iraq y Afganistán. El presidente Mahmoud Ajmadinejad estiró la cuerda hasta el límite en la seguridad que Estados Unidos no atacaría y limitaría cualquier acción individual de Israel (proyecto descartado de bombardear la central de Natanz con jets comerciales), pues un bloqueo del estrecho de Ormuz por el que pasa un tercio del tráfico energético mundial podría agravar la recesión económica mundial y debilitar profundamente todo el sistema político internacional.
Así, en una entrevista a Brzezinski realizada por Gerald Posner en The Daily Beast (18 de septiembre de 2009) afirmó que “una colisión estadounidense-iraní tendría efectos desastrosos para Estados Unidos y China, mientras Rusia emergería como el gran triunfador, pues el previsible cierre del Estrecho de Ormuz en el Golfo Pérsico donde atraviesa el transporte de petróleo destinado al noreste asiático (China, Japón y Sur-Corea), Europa y Estados Unidos, elevaría el precio del oro negro a niveles estratosféricos y tendría severas repercusiones en la economía global , pasando a ser la UE totalmente crudodependentiente de Rusia”.
Según estimaciones de la AIE (Agencia Internacional de la Energía), 13,4 millones de barriles por día (bpd) de crudo pasarían a través del estrecho canal en buques petroleros, (lo que representaría el 30 % del suministro de crudo que se comercializa mundialmente), bloqueo que por mimetismo se extendería al paso del Canal de Suéz , considerado como uno de los puntos más importantes para el comercio mundial ya que transporta 2,6 millones de barriles de crudo al día (lo que representa casi 3% de la demanda mundial diaria de petróleo) y asimismo es una ruta relevante para el gas natural licuado (GNL), pues cerca de 13% de la producción mundial de dicho gas transitó por ella en el 2010 y su hipotético cierre provocaría la interrupción del suministro de alrededor de 2,6 millones de barriles diarios y al Golfo de Adén que conecta a través del Canal de Suéz el Océano Índico con el Mar Mediterráneo y con un tránsito de más de 18.000 buques según estadísticas oficiales citadas por el diario económico búlgaro, Capital.
Irán poseería según los expertos, las terceras mayores reservas probadas del mundo de petróleo y gas pero carecería de la tecnología suficiente como para extraer el gas en los yacimientos más profundos y necesita una urgente inversión multimillonaria para evitar un deterioro irreversible en sus instalaciones, pues de acuerdo con el quinto plan quinquenal 2010-2015 , el Gobierno iraní estaría obligado a invertir unos 155.000 millones de dólares para el desarrollo de la industria petrolera y gasística , lo que en la práctica se traduce en un enorme pastel para las multinacionales rusas, chinas y occidentales y en un incremento de la oferta de crudo iraní hasta los 1,5 millones de barriles/día en el plazo de un año con el consiguiente desplome de los precios de los crudos de referencia Brent y Texas. Además,la revitalización del acuerdo de cooperación energética del 2010 entre Irak, Irán y Siria para la construcción del gaseoducto de South Pars a Homms que conectaría el Golfo Pérsico con el Mar Mediterráneo relativizaría la importancia estratégica del Proyecto del Gasoducto Trans-Adriático (TAP), (sustituto del fallido gasoducto Nabucco proyectado por EEUU para transportar el gas azerbaiyano a Europa a través de Turquía),así como el papel relevante de los Emiratos Árabes como suministradores de crudo a Occidente, lo que explicaría el afán de Qatar, Arabia Saudí y Turquía por torpedear el acuerdo del G5+1-Irán.
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viernes, 10 de julio de 2015
Diego Olivera Evia: La Exxon y las trasnacionales buscan dividir la unidad Latinoamericana
América latina bajo los efectos de la geopolítica de Estados Unidos
Luego de los acuerdos de unidad en América Latina, en la década y media del Siglo XXI, en el marco de una diversidad política y económica, en la articulación y la conformación de varios organismos regionales, como UNASUR, CELAC, MERCOSUR, ALBA, que crearon una alternativa al neoliberalismo, como propuesta macroeconómica, para nuestro continente, donde se han podido estructurar, mecanismos de intercambio desde económicos, médicos, culturales, tecnológicos.
Esta nueva realidad solo fue alterada, por las políticas intervencionistas de EEUU, en aquellos países de Latinoamérica, que apostaban a una salida progresista, con conceptos socialista, como Venezuela, Ecuador y Bolivia, con acciones desestabilizadoras, intentos de golpe de estado y sanciones unilaterales, en temas de drogas o derechos humanos, sin tener pruebas de estas violaciones, solo el derecho de este imperio militar y económico, que busca dominar el mundo.
Hoy nuevamente EEUU a través de sus trasnacionales, crea un nuevo conflicto internacional y regional, donde la petrolera estadounidense Exxon Mobil, más famosa por sus derrames, como el del Golfo de México, y también en la Selva amazónica de Ecuador, comienza una nueva aventura, colonialista, en la República Cooperativa de Guyana, permite a esta empresas, trabajos de exploración en aguas marítimas que están en litigio con Venezuela, desde el año 1966, en la zona venezolana del Esquivo.
La respuesta de Venezuela del nuevo Gobierno de Guayana, del mandatario David Granger, que según fuentes fidedignas fue financiado por la Exxon, a la vez esta empresa ha tenido litigios con Venezuela, perdiendo con esta nación varias demandas internacionales. Esta nueva administración de Guyana, ha sustentado varios ataques verbales, contra el gobierno bolivariano del presidente Nicolás Maduro, acusado en términos imperialistas tanto ingleses, como estadounidense, de que los venezolanos, usarían las fuerzas de las cañoneras, sugiriendo una posible intervención militar, un hecho falso, ya que Venezuela, no ha tenido ni guerras, ni acciones punitivas, con ningún país del continente latinoamericano.
La demanda venezolana se sustenta en la unilateralidad de Guyana
El gobierno venezolano reiteró su protesta de que estos trabajos de exploración no le hayan sido informados previamente y denunció que se trató de una acción “unilateral” por parte de Guyana. donde “El área específica de operaciones en el mencionado ‘Bloque Stabroek’ se define en una zona marítima por delimitar que corresponde a la reclamación de soberanía territorial, por parte de Venezuela, contemplada en el Acuerdo de Ginebra” de 1966, añadió la cancillería venezolana.
El litigio por esta zona ha provocado algunos roces entre ambas naciones en los últimos años. En 2013, la Marina de guerra venezolana retuvo brevemente al buque de investigación sísmica Teknik Perdana, que había sido contratado por la petrolera basada en Texas Anadarko Petroleum para examinar el fondo del mar de la zona.
Por su parte Guyana sostiene que un tribunal laudó el litigio en su favor en 1899, donde no hubo y no se invitaron representantes venezolanos, para delimitar las fronteras entre ambos países, ante esta actitud agresiva del mandatario David Granger, de crear un efecto domino, como posibles intervenciones externas en la región, el asunto ha sido referido al secretario general de Naciones Unidas para que explore formas de encontrar una solución pacífica. Pero se hace necesario retomar los acuerdos de Ginebra de 1966, donde ambas partes acordaron las fronteras históricas, desde el virreinato de Venezuela, como los muestran los mapas de principios del Siglo IXX.
Ante la gravedad de estas acciones de Guyana, el gobierno del presidente Maduro, acudirá a UNASUR, CELAC, OEA, Caricom (del cual ambas naciones son miembros), para buscar una salida negociada en le marco de la paz continental, sin presiones, ni acciones derivadas de la trasnacional petrolera Exxon.
América latina bajo los efectos de la geopolítica de Estados Unidos
Hoy nuevamente América Latina, sufre los efectos del expansionismo de EEUU en la región, no solo esta nueva aventura de la EXXON, con la anuencia del gobierno de Guyana, los efectos de la doctrina Obama, con sus acciones supra nacionales, haciendo de árbitro internacional por un lado, y ejecutor militar de sus tropas, en las decenas de bases militares en el Continente. El mismo decreto lanzado a inicios del 2015, contra el pueblo y gobierno de Venezuela, de considerar a esta nación con “país peligroso para el imperio de EEUU”, fue verbalmente anulado al decir Obama, que no era concurrente, pero la posibilidad de que se aplique, está vigente y en manos de la superpotencia más violenta del planeta.
Pero no solo Venezuela está en el ojo de la tormenta intervencionista, el gobierno del presidente de Ecuador Rafael Correa, sufrió un ataque violento de la derecha y los medios de comunicación, por querer aplicar a los millonarios un impuesto a las herencias, acción que solo afecta a 3 por ciento de los ciudadanos, pero la campaña de los medios, lo manipulo y creo la histeria en la clase media, miles de manifestantes de derecha, fueron contrarrestados por los sectores sociales, que apoyan la revolución ciudadana.
La incapacidad de EEUU y su socio Canadá, de imponer en la OEA sus propuestas económicas en la Cumbre de Panamá, han herido al gobierno de EEUU, que solo logra aplicar su minoría al consenso de los países latinoamericanos, como lo hacían en el Siglo XX, el fracaso del ALCA y los TLC, son manchas para la época de las cañoneras y el Gran Garrote, pero no podemos subestimar el poderío militar, no económico porque esta nación no sale de la peor crisis de su historia.
Hoy solo la unidad de los pueblos y gobiernos latinoamericanos, pueden dar una respuesta de unidad como en Panamá, porque EEUU no es amigo de ninguna nación, solo las escuchas de los espías de la CIA al Canciller Merkel y su gobierno, muestran que los caminos de Estados Unidos, son la respuesta de la Doctrina Monroe “América para los Americanos”, pero la verdad este “postulado”, es América Latina patio trasero de los EEUU.
diegojolivera@gmail.com / Barómetro Internacional
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Luego de los acuerdos de unidad en América Latina, en la década y media del Siglo XXI, en el marco de una diversidad política y económica, en la articulación y la conformación de varios organismos regionales, como UNASUR, CELAC, MERCOSUR, ALBA, que crearon una alternativa al neoliberalismo, como propuesta macroeconómica, para nuestro continente, donde se han podido estructurar, mecanismos de intercambio desde económicos, médicos, culturales, tecnológicos.
Esta nueva realidad solo fue alterada, por las políticas intervencionistas de EEUU, en aquellos países de Latinoamérica, que apostaban a una salida progresista, con conceptos socialista, como Venezuela, Ecuador y Bolivia, con acciones desestabilizadoras, intentos de golpe de estado y sanciones unilaterales, en temas de drogas o derechos humanos, sin tener pruebas de estas violaciones, solo el derecho de este imperio militar y económico, que busca dominar el mundo.
Hoy nuevamente EEUU a través de sus trasnacionales, crea un nuevo conflicto internacional y regional, donde la petrolera estadounidense Exxon Mobil, más famosa por sus derrames, como el del Golfo de México, y también en la Selva amazónica de Ecuador, comienza una nueva aventura, colonialista, en la República Cooperativa de Guyana, permite a esta empresas, trabajos de exploración en aguas marítimas que están en litigio con Venezuela, desde el año 1966, en la zona venezolana del Esquivo.
La respuesta de Venezuela del nuevo Gobierno de Guayana, del mandatario David Granger, que según fuentes fidedignas fue financiado por la Exxon, a la vez esta empresa ha tenido litigios con Venezuela, perdiendo con esta nación varias demandas internacionales. Esta nueva administración de Guyana, ha sustentado varios ataques verbales, contra el gobierno bolivariano del presidente Nicolás Maduro, acusado en términos imperialistas tanto ingleses, como estadounidense, de que los venezolanos, usarían las fuerzas de las cañoneras, sugiriendo una posible intervención militar, un hecho falso, ya que Venezuela, no ha tenido ni guerras, ni acciones punitivas, con ningún país del continente latinoamericano.
La demanda venezolana se sustenta en la unilateralidad de Guyana
El gobierno venezolano reiteró su protesta de que estos trabajos de exploración no le hayan sido informados previamente y denunció que se trató de una acción “unilateral” por parte de Guyana. donde “El área específica de operaciones en el mencionado ‘Bloque Stabroek’ se define en una zona marítima por delimitar que corresponde a la reclamación de soberanía territorial, por parte de Venezuela, contemplada en el Acuerdo de Ginebra” de 1966, añadió la cancillería venezolana.
El litigio por esta zona ha provocado algunos roces entre ambas naciones en los últimos años. En 2013, la Marina de guerra venezolana retuvo brevemente al buque de investigación sísmica Teknik Perdana, que había sido contratado por la petrolera basada en Texas Anadarko Petroleum para examinar el fondo del mar de la zona.
Por su parte Guyana sostiene que un tribunal laudó el litigio en su favor en 1899, donde no hubo y no se invitaron representantes venezolanos, para delimitar las fronteras entre ambos países, ante esta actitud agresiva del mandatario David Granger, de crear un efecto domino, como posibles intervenciones externas en la región, el asunto ha sido referido al secretario general de Naciones Unidas para que explore formas de encontrar una solución pacífica. Pero se hace necesario retomar los acuerdos de Ginebra de 1966, donde ambas partes acordaron las fronteras históricas, desde el virreinato de Venezuela, como los muestran los mapas de principios del Siglo IXX.
Ante la gravedad de estas acciones de Guyana, el gobierno del presidente Maduro, acudirá a UNASUR, CELAC, OEA, Caricom (del cual ambas naciones son miembros), para buscar una salida negociada en le marco de la paz continental, sin presiones, ni acciones derivadas de la trasnacional petrolera Exxon.
América latina bajo los efectos de la geopolítica de Estados Unidos
Hoy nuevamente América Latina, sufre los efectos del expansionismo de EEUU en la región, no solo esta nueva aventura de la EXXON, con la anuencia del gobierno de Guyana, los efectos de la doctrina Obama, con sus acciones supra nacionales, haciendo de árbitro internacional por un lado, y ejecutor militar de sus tropas, en las decenas de bases militares en el Continente. El mismo decreto lanzado a inicios del 2015, contra el pueblo y gobierno de Venezuela, de considerar a esta nación con “país peligroso para el imperio de EEUU”, fue verbalmente anulado al decir Obama, que no era concurrente, pero la posibilidad de que se aplique, está vigente y en manos de la superpotencia más violenta del planeta.
Pero no solo Venezuela está en el ojo de la tormenta intervencionista, el gobierno del presidente de Ecuador Rafael Correa, sufrió un ataque violento de la derecha y los medios de comunicación, por querer aplicar a los millonarios un impuesto a las herencias, acción que solo afecta a 3 por ciento de los ciudadanos, pero la campaña de los medios, lo manipulo y creo la histeria en la clase media, miles de manifestantes de derecha, fueron contrarrestados por los sectores sociales, que apoyan la revolución ciudadana.
La incapacidad de EEUU y su socio Canadá, de imponer en la OEA sus propuestas económicas en la Cumbre de Panamá, han herido al gobierno de EEUU, que solo logra aplicar su minoría al consenso de los países latinoamericanos, como lo hacían en el Siglo XX, el fracaso del ALCA y los TLC, son manchas para la época de las cañoneras y el Gran Garrote, pero no podemos subestimar el poderío militar, no económico porque esta nación no sale de la peor crisis de su historia.
Hoy solo la unidad de los pueblos y gobiernos latinoamericanos, pueden dar una respuesta de unidad como en Panamá, porque EEUU no es amigo de ninguna nación, solo las escuchas de los espías de la CIA al Canciller Merkel y su gobierno, muestran que los caminos de Estados Unidos, son la respuesta de la Doctrina Monroe “América para los Americanos”, pero la verdad este “postulado”, es América Latina patio trasero de los EEUU.
diegojolivera@gmail.com / Barómetro Internacional
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lunes, 6 de julio de 2015
Sergio Rodríguez Gelfenstein: China, una hegemonía distinta para el sistema internacional del siglo XXI
El siglo XXI ha transcurrido en el marco de una situación de conflicto permanente y creciente. Contrario a lo que se podía suponer al concluir la guerra fría cuando se auguró el “fin de la historia” y sobre todo, a partir de los hechos posteriores al 11 de septiembre de 2001 que permitieron a Estados Unidos establecer un sistema internacional unipolar, bajo la falsa premisa de que “o están con nosotros o están con el terrorismo”. El mundo en fecha tan temprana como el año 2008 comenzó a mostrar signos de crisis que no consintieron consolidar tal unipolaridad.
En esas condiciones, la República Popular China (RPCh) emergió como una potencia actuante y relevante en el concierto global. El desarrollo de su economía, con un crecimiento sostenido de alrededor del 8% anual durante más de 10 años, la ha llevado a evolucionar hasta llegar a estar muy cerca de su establecimiento como primera potencia mundial.
Sin embargo, este proceso de transformación, se produce a partir de un comportamiento internacional que se basa en una opinión independiente respecto de los problemas del planeta. Su objetivo diplomático radica en defender la paz mundial y crear un ambiente pacífico que le permita su desarrollo. Se opone a la hegemonía de un país o alianza de países y a la aplicación de acciones de fuerza. Su política exterior se propone desarrollar relaciones con todos los países independientemente de cuál sea la orientación ideológica de su gobierno o el sistema social imperante. Prioriza las relaciones con los países en vías de desarrollo y con sus vecinos, lo cual constituye la piedra angular de su quehacer en el ámbito exterior. El fin primordial de sus relaciones internacionales es construir un nuevo orden económico-político internacional.
Particular importancia ha tenido el manejo de sus vínculos con otros centros de poder mundial. La apertura que inició Deng Xiaoping fue continuada por los presidentes Jiang Zemin, Hu Jintao hasta el actual mandatario Xi Jinping. Según éste "China es un león dormido”. Hoy, el león se ha despertado. "Pero es agradable, pacífico y civilizado" añadiendo que "China no creará problemas, pero tampoco tiene miedo a los problemas".
En este marco, durante un discurso en el Colegio de Europa en Bruselas, el 1° de abril de 2014, al referirse al conflicto en Ucrania, Xi dijo que "Para cualquier país en el mundo, el pasado siempre es la clave para el presente y el presente siempre está enraizado en el pasado. Sólo cuando sabemos de dónde ha venido un país, podríamos posiblemente entender por qué ese país es lo que es hoy, y sólo entonces podríamos darnos cuenta en qué dirección se dirige"
Con respecto a Europa, China, se ha planteado la posibilidad de desarrollar los vínculos bilaterales y consentir en el fortalecimiento de la cooperación internacional en materia de paz y seguridad. Al respecto Xi dijo que "Los sensatos buscan el terreno común, mientras que los insensatos se aferran a las diferencias".
Al participar en la III Cumbre de Seguridad Nuclear que se celebró en La Haya del 24 al 25 de marzo de 2014, el presidente chino quiso dar prueba del compromiso de su país para mejorar la seguridad universal. Fue también una manifestación de la importancia que el gobierno chino concede a la seguridad nuclear y a la seguridad internacional en su conjunto. El país asiático se ha propuesto elevar su perfil de seguridad nuclear entendiendo su creciente fuerza nacional e influencia internacional sobre los principales temas de la agenda, sabiendo que éste es uno de los más trascendentales.
En otro ámbito, China ha establecido ciertos parámetros que fundamentan el comportamiento internacional de la potencia asiática. En ese sentido, ha recalcado la diversidad de las civilizaciones que componen el espectro planetario y ha destacado la necesidad de “ los intercambios y el aprendizaje mutuo entre civilizaciones". Según el presidente Xi, estos no deben construirse sobre el elogio o el menosprecio exclusivos de una civilización en particular. Enfatizó que las civilizaciones son iguales y todas tienen fortalezas y defectos, pero ninguna debe ser considerada superior a otra.
En un discurso pronunciado en la sede de la Unesco en París, el 27 de marzo del año pasado, el presidente chino desmontó la hipótesis occidental esbozada por el historiador británico Arnold J.Toynbee, y desarrollada por el politólogo estadounidense Samuel Huntington quien en 1993 imaginó una idea de futuro basada en el choque de civilizaciones como escenario de conflicto más probable para el siglo XXI. Xi expuso que el elemento central de las relaciones entre civilizaciones debe ser la inclusividad basada en el intercambio y el aprendizaje mutuo. Dijo que "Si todas las civilizaciones pueden defender la inclusividad, el llamado 'choque de civilizaciones' quedará descartado y la armonía de las civilizaciones se convertirá en realidad". Expuso que lo que su país busca “el Sueño Chino” que según él, “puede lograrse a través del desarrollo equilibrado y el refuerzo mutuo del progreso material y cultural", por lo que "el pueblo chino alentará cambios creativos y un desarrollo innovador de la civilización china de conformidad con el progreso de la época".
Con respecto a Estados Unidos, a pesar de las tensiones permanentes en las relaciones bilaterales, en perspectiva de la visita del mandatario chino a Washington durante el próximo mes de septiembre, Xi formuló importantes propuestas para impulsar aún más un nuevo tipo de relación entre las dos grandes potencias. Según el gobierno del gigante asiático, ambas partes deben implementar con seriedad el consenso alcanzado para respetar mutuamente sus intereses fundamentales y principales preocupaciones, explorar activamente la cooperación pragmática en varios terrenos, tratar adecuadamente las diferencias y los temas sensibles, entre otros aspectos.
Respecto de la situación en la península coreana, China hizo saber a Estados Unidos que se adhiere a los principios de la desnuclearización y la solución pacífica a través del diálogo y las negociaciones, para mantener la paz y la estabilidad en la península. De igual manera expresó sus esperanzas de que todas las partes concernientes ejerzan la contención, eviten la retórica y las acciones irritantes y mantengan conjuntamente la paz y la estabilidad en la península. Así mismo con relación a Irán y las conversaciones sobre el tema nuclear, China, espera que las partes concernientes mantengan siempre presente la situación integral, muestren flexibilidad y logren un acuerdo completo lo más pronto posible.
La República Popular China se propone construir un mundo armonioso, en el que exista una paz duradera y la prosperidad común de los pueblos. En ese sentido, China sostiene que un mundo armonioso debe ser democrático, amistoso, justo e inclusivo. Para ello, el gobierno cree que se debe perseverar en la democracia y la igualdad para alcanzar la cooperación y la coordinación; perseverar en la armonía y la confianza mutua para realizar la seguridad común; perseverar en la equidad y el beneficio mutuo para lograr el desarrollo común y perseverar en la tolerancia y la apertura para lograr el diálogo de civilizaciones.
A partir de estos principios, es válido preguntarse si avanzamos o no hacia una etapa de las relaciones internacionales caracterizadas por la transformación de China en primera potencia mundial, si esto así fuera, debemos establecer a partir de qué características se impondrá la nueva hegemonía y si ello significará un cambio paradigmático en las relaciones internacionales, las cuales tendrán su eje en el equilibrio, no el conflicto por parte de la nueva potencia hegemónica, si nos atenemos a su historia, sus preceptos filosóficos y sobre todo a las características de su proyecto estratégico.
sergioro07@hotmail.com / Barómetro Internacional
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En esas condiciones, la República Popular China (RPCh) emergió como una potencia actuante y relevante en el concierto global. El desarrollo de su economía, con un crecimiento sostenido de alrededor del 8% anual durante más de 10 años, la ha llevado a evolucionar hasta llegar a estar muy cerca de su establecimiento como primera potencia mundial.
Sin embargo, este proceso de transformación, se produce a partir de un comportamiento internacional que se basa en una opinión independiente respecto de los problemas del planeta. Su objetivo diplomático radica en defender la paz mundial y crear un ambiente pacífico que le permita su desarrollo. Se opone a la hegemonía de un país o alianza de países y a la aplicación de acciones de fuerza. Su política exterior se propone desarrollar relaciones con todos los países independientemente de cuál sea la orientación ideológica de su gobierno o el sistema social imperante. Prioriza las relaciones con los países en vías de desarrollo y con sus vecinos, lo cual constituye la piedra angular de su quehacer en el ámbito exterior. El fin primordial de sus relaciones internacionales es construir un nuevo orden económico-político internacional.
Particular importancia ha tenido el manejo de sus vínculos con otros centros de poder mundial. La apertura que inició Deng Xiaoping fue continuada por los presidentes Jiang Zemin, Hu Jintao hasta el actual mandatario Xi Jinping. Según éste "China es un león dormido”. Hoy, el león se ha despertado. "Pero es agradable, pacífico y civilizado" añadiendo que "China no creará problemas, pero tampoco tiene miedo a los problemas".
En este marco, durante un discurso en el Colegio de Europa en Bruselas, el 1° de abril de 2014, al referirse al conflicto en Ucrania, Xi dijo que "Para cualquier país en el mundo, el pasado siempre es la clave para el presente y el presente siempre está enraizado en el pasado. Sólo cuando sabemos de dónde ha venido un país, podríamos posiblemente entender por qué ese país es lo que es hoy, y sólo entonces podríamos darnos cuenta en qué dirección se dirige"
Con respecto a Europa, China, se ha planteado la posibilidad de desarrollar los vínculos bilaterales y consentir en el fortalecimiento de la cooperación internacional en materia de paz y seguridad. Al respecto Xi dijo que "Los sensatos buscan el terreno común, mientras que los insensatos se aferran a las diferencias".
Al participar en la III Cumbre de Seguridad Nuclear que se celebró en La Haya del 24 al 25 de marzo de 2014, el presidente chino quiso dar prueba del compromiso de su país para mejorar la seguridad universal. Fue también una manifestación de la importancia que el gobierno chino concede a la seguridad nuclear y a la seguridad internacional en su conjunto. El país asiático se ha propuesto elevar su perfil de seguridad nuclear entendiendo su creciente fuerza nacional e influencia internacional sobre los principales temas de la agenda, sabiendo que éste es uno de los más trascendentales.
En otro ámbito, China ha establecido ciertos parámetros que fundamentan el comportamiento internacional de la potencia asiática. En ese sentido, ha recalcado la diversidad de las civilizaciones que componen el espectro planetario y ha destacado la necesidad de “ los intercambios y el aprendizaje mutuo entre civilizaciones". Según el presidente Xi, estos no deben construirse sobre el elogio o el menosprecio exclusivos de una civilización en particular. Enfatizó que las civilizaciones son iguales y todas tienen fortalezas y defectos, pero ninguna debe ser considerada superior a otra.
En un discurso pronunciado en la sede de la Unesco en París, el 27 de marzo del año pasado, el presidente chino desmontó la hipótesis occidental esbozada por el historiador británico Arnold J.Toynbee, y desarrollada por el politólogo estadounidense Samuel Huntington quien en 1993 imaginó una idea de futuro basada en el choque de civilizaciones como escenario de conflicto más probable para el siglo XXI. Xi expuso que el elemento central de las relaciones entre civilizaciones debe ser la inclusividad basada en el intercambio y el aprendizaje mutuo. Dijo que "Si todas las civilizaciones pueden defender la inclusividad, el llamado 'choque de civilizaciones' quedará descartado y la armonía de las civilizaciones se convertirá en realidad". Expuso que lo que su país busca “el Sueño Chino” que según él, “puede lograrse a través del desarrollo equilibrado y el refuerzo mutuo del progreso material y cultural", por lo que "el pueblo chino alentará cambios creativos y un desarrollo innovador de la civilización china de conformidad con el progreso de la época".
Con respecto a Estados Unidos, a pesar de las tensiones permanentes en las relaciones bilaterales, en perspectiva de la visita del mandatario chino a Washington durante el próximo mes de septiembre, Xi formuló importantes propuestas para impulsar aún más un nuevo tipo de relación entre las dos grandes potencias. Según el gobierno del gigante asiático, ambas partes deben implementar con seriedad el consenso alcanzado para respetar mutuamente sus intereses fundamentales y principales preocupaciones, explorar activamente la cooperación pragmática en varios terrenos, tratar adecuadamente las diferencias y los temas sensibles, entre otros aspectos.
Respecto de la situación en la península coreana, China hizo saber a Estados Unidos que se adhiere a los principios de la desnuclearización y la solución pacífica a través del diálogo y las negociaciones, para mantener la paz y la estabilidad en la península. De igual manera expresó sus esperanzas de que todas las partes concernientes ejerzan la contención, eviten la retórica y las acciones irritantes y mantengan conjuntamente la paz y la estabilidad en la península. Así mismo con relación a Irán y las conversaciones sobre el tema nuclear, China, espera que las partes concernientes mantengan siempre presente la situación integral, muestren flexibilidad y logren un acuerdo completo lo más pronto posible.
La República Popular China se propone construir un mundo armonioso, en el que exista una paz duradera y la prosperidad común de los pueblos. En ese sentido, China sostiene que un mundo armonioso debe ser democrático, amistoso, justo e inclusivo. Para ello, el gobierno cree que se debe perseverar en la democracia y la igualdad para alcanzar la cooperación y la coordinación; perseverar en la armonía y la confianza mutua para realizar la seguridad común; perseverar en la equidad y el beneficio mutuo para lograr el desarrollo común y perseverar en la tolerancia y la apertura para lograr el diálogo de civilizaciones.
A partir de estos principios, es válido preguntarse si avanzamos o no hacia una etapa de las relaciones internacionales caracterizadas por la transformación de China en primera potencia mundial, si esto así fuera, debemos establecer a partir de qué características se impondrá la nueva hegemonía y si ello significará un cambio paradigmático en las relaciones internacionales, las cuales tendrán su eje en el equilibrio, no el conflicto por parte de la nueva potencia hegemónica, si nos atenemos a su historia, sus preceptos filosóficos y sobre todo a las características de su proyecto estratégico.
sergioro07@hotmail.com / Barómetro Internacional
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martes, 16 de junio de 2015
Sergio Rodríguez Gelfenstein: "Sin embargo se mueve". Elecciones en España, Turquía y México
Los días recientes fueron testigos de la realización de elecciones de distinto tipo en 3 democracias formales del hemisferio occidental: municipales y en 13 de las 17 comunidades autónomas de España el 24 de mayo; de diputados federales para renovar toda la Cámara baja del Congreso y elecciones locales para elegir 9 gobernadores y alcaldes, congresos estadales, ayuntamientos municipales en 16 estados de México el pasado 7 de junio, así como comicios generales en Turquía el mismo día.
Tres países disimiles, los europeos con sistemas parlamentarios y México con uno presidencialista. Aunque podrían mostrar distintas realidades económicas, políticas y sociales si se diera una detenida mirada para permitir analizar el contexto en que estos acontecimientos se han llevado a cabo, también sería posible establecer algunas similitudes que conseguirían dar luces respecto de los resultados obtenidos en los eventos electorales. El principal símil es que se trata de tres gobiernos neoliberales, aliados de Estados Unidos que atraviesan profundas crisis de credibilidad.
También hay que decir, que los tres partidos de gobierno sostenedores del sistema en cada uno de los países obtuvieron victorias cuantitativas al alcanzar la mayor cantidad de votos, sin embargo las horas posteriores al fin de los comicios y sobre todo, en los días siguientes, cuando se comenzó a visualizar la realidad cualitativa, fue patente que los “vencedores” no podían sacar cuentas alegres de los resultados. Son “cosas de la democracia” diría alguien, toda vez que no siempre gana el que más votos saca. Ese predicamento que durante decenas de años, enrostraron los factores de poder a las minorías, hoy, cuando se comienza a transformar en un factor de derrota, se cuestiona por las huestes neoliberales. Fue patético escuchar a un alcalde derrotado del Partido Popular (PP) de España después de haber obtenido la mayor cantidad de votos, sin poder refrendar su triunfo, dada la alianza construida por sus opositores. Decía casi sollozando que “no era justo”. Es curioso que hoy, después de casi un siglo, les comienza a preocupar la justicia.
España atraviesa una profunda crisis económica y financiera y está acosada por escándalos de corrupción de los que no se salva casi nadie, ni siquiera la monarquía que se había hecho aparecer como impoluta y garante de la democracia. Tal como ocurrió desde comienzos de siglo en América Latina, la izquierda y otras organizaciones ciudadanas han aprendido a utilizar las reglas de la democracia representativa para obtener victorias parciales que van configurando el camino para desalojar a las fuerzas neoliberales del gobierno. En Europa, Grecia dio una campanada, que parece extenderse por otras latitudes y longitudes del viejo continente. Las elecciones del pasado 24 de mayo parecieran dar continuidad a ese trazado.
Esta situación ha llevado a que en España, las tres principales ciudades del país, Madrid, Barcelona y Valencia, van a comenzar a ser gobernadas por alcaldes que no pertenecen ni al PP ni al Partido Socialista Obrero Español (PSOE). Vale destacar que en Madrid fue derrotada la “casi dueña” del gobierno de la ciudad Esperanza Aguirre, alta dirigente del PP.
Los resultados de las elecciones españolas dejan varias enseñanzas para el futuro. Por una parte, ha quedado claro que los españoles comenzaron a tomar nota de la corrupción galopante en todo el Estado y en la que los partidos políticos tradicionales llevan la voz campante: pagos ocultos, desvío de fondos, subvenciones sin justificación y financiamiento ilegales que están siendo investigado por la justicia, en los cuales están incursos altos dirigentes del PP y el PSOE, lo cual al parecer han empezado a colmar a los votantes que han reflejado su descontento en las urnas. Tanto la derecha franquista del PP, como estos modernos socialistas neoliberales del PSOE han fracasado en la suposición de que el modelo se sostendría para siempre.
Vale decir, que el “target” Venezuela ha fastidiado a los españoles a tal punto que su prédica no surgió ningún efecto. Ni siquiera, los intentos de sus líderes históricos José María Aznar y Felipe González más preocupados de sus labores como lobistas de las grandes trasnacionales y de usar la política como vehículo de enriquecimiento personal y de desestabilización de gobiernos legítimos, pudo jugar un papel decisivo en la contienda. Despreciando al pueblo, no fueron capaces de leer sus necesidades y disgustos por la mala política. Podemos y sus aliados han emergido como una poderosa fuerza electoral de cara a las elecciones en Cataluña el 27 de septiembre y las generales de finales de año.
En México, el Instituto Nacional Electoral (INE), informó que hubo el boicot electoral más amplio de la historia al impedirse la instalación de 603 mesas de votación, además de lo cual, hubo también una muy alta cantidad de votos anulados a partir de un llamado en ese sentido hecho por algunas organizaciones sociales. Si sumamos a esto, la elevada abstención que rondó el 52% según cifras oficiales, es muy difícil entender la prédica de los partidos tradicionales y del propio presidente de la república que se solazaban del “éxito de la fiesta democrática”. He aquí, otra práctica que se está haciendo común: a diferencia del pasado, hoy el laurel pareciera ser que se valora a partir de la votación de la minoría.
Aunque, -como se dijo antes- el Partido de la Revolución Institucional (PRI) del presidente Peña Nieto obtuvo la mayor cantidad de votos, la alta abstención muestra a un pueblo cansado de las privatizaciones, de la entrega del país a las transnacionales, de la corrupción de la clase política, de la pobreza creciente, de los partidos y de la marginación progresiva de las comunidades indígenas. Esta abstención, que supera¬¬¬¬ la mitad de los electores es un castigo transversal al sistema.
Por otro lado, las recientes elecciones en México han hecho surgir dos fenómenos novedosos en la historia del país. El primero, es la emergencia de candidaturas independientes que han logrado, por primera vez, derrotar al binomio PRI-PAN (Partido de Acción Nacional). La victoria como Gobernador de Jaime Rodríguez en el rico estado de Nuevo león, fronterizo con Estados Unidos y del diputado Manuel Clouthier en el también norteño estado de Sinaloa son expresión de descontento incluso en sectores de la burguesía que busca alternativas al modelo narco neoliberal sembrado en el último cuarto de siglo por los gobiernos alternativos del PRI y del PAN. Sus intereses están en juego, los peones utilizados amenazan con desestabilizar el sistema y necesitan buscar salidas que no cuestionen al mismo.
Pero la mayor conmoción en las elecciones vino dada por la irrupción del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) que lidera Andrés Manuel López Obrador, el cual participó por primera vez en unas elecciones locales. Aunque obtuvo solamente el 8,52% de los votos, los mismos fueron suficientes para catapultarlo al cuarto lugar como fuerza electoral del país. Sin embargo, lo más relevante es que se ha transformado en el principal referente político de la capital al derrotar al Partido de la Revolución Democrática que ha gobernado la ciudad por más de 25 años, pero que se ha visto incurso en alianzas pecaminosas con el PRI y el PRD, situación que al parecer han rechazado los electores.
El evento comicial mexicano podría ser retratado en las palabras del prestigiado periodista de ese país, Luis Hernández Navarro quien afirmo que “En estas circunstancias, hablar de que los comicios fueron un éxito o de que la democracia avanza en el país, es un despropósito. Es cierto que fue una elección histórica, pero no por lo que sus apologistas esgrimen sino por lo contrario. El saldo final arroja que hay un grave problema de representación política y de malestar con el sistema de partidos existente. Una crisis de representación en serio”.
Por su parte, los resultados de las elecciones del 7 de junio en Turquía tuvieron como resultado más asombroso que el movimiento kurdo junto a la izquierda obtuvieran 80 diputados. Aunque al igual que los dos casos anteriores, el el partido de gobierno (AKP) liderado por el presidente Recep Teyyip Erdogan logró la mayor votación, su retroceso respecto de los anteriores comicios fue más que ostensible al quedar imposibilitado de alcanzar la mayoría necesaria para implementar la reforma constitucional que deseaba a fin de solidificar su poder tras la transformación política del país en un sistema presidencialista que incrementara y solidificara su poder. Erdogan ha sostenido un férreo modelo neoliberal en alianza con Estados Unidos que ha servido para transformarse en ariete de la política de la OTAN en el Medio Oriente, apoyando las más agresivas campañas intervencionistas en Libia y Siria, actuando además de soporte al Estado Islámico en este país y en Irak, con el ulterior objetivo de desarticular las organizaciones políticas y sociales del pueblo kurdo y debilitar el liderazgo de Irán en la región.
El Partido Democrático del Pueblo (HDP) máximo representante de los 20 millones de kurdos que habitan el país obtuvo un importante 13% de los votos en alianza con movimientos progresistas y de izquierda. Sus logros no sólo se produjeron en el territorio noreste del país donde vive ese pueblo, sino que también en otras regiones y en el propio Estambul, a pesar de la sucia campaña del AKP y del propio Erdogan buscando satanizarlos como terroristas y enemigos del islam. Su planteamiento ha sido expresión de los sectores más pobres y marginados y acogido por la diversidad de pueblos que residen en Turquía.
En los tres casos observados, a pesar de haber logrado el triunfo numérico los partidos de gobierno y del sistema han volcado su imprecación contra las minorías perdedoras. Su discurso de victoria, ha tenido sabor a derrota. Habrá que decir como Galileo “Sin embargo se mueve”, cuando lo condenaron por afirmar que la tierra giraba alrededor del sol. Así, es visible que algo se está moviendo en la base de los modelos neoliberales. Estas elecciones son expresión tangible de ello.
sergioro07@hotmail.com / Barómetro Internacional
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Tres países disimiles, los europeos con sistemas parlamentarios y México con uno presidencialista. Aunque podrían mostrar distintas realidades económicas, políticas y sociales si se diera una detenida mirada para permitir analizar el contexto en que estos acontecimientos se han llevado a cabo, también sería posible establecer algunas similitudes que conseguirían dar luces respecto de los resultados obtenidos en los eventos electorales. El principal símil es que se trata de tres gobiernos neoliberales, aliados de Estados Unidos que atraviesan profundas crisis de credibilidad.
También hay que decir, que los tres partidos de gobierno sostenedores del sistema en cada uno de los países obtuvieron victorias cuantitativas al alcanzar la mayor cantidad de votos, sin embargo las horas posteriores al fin de los comicios y sobre todo, en los días siguientes, cuando se comenzó a visualizar la realidad cualitativa, fue patente que los “vencedores” no podían sacar cuentas alegres de los resultados. Son “cosas de la democracia” diría alguien, toda vez que no siempre gana el que más votos saca. Ese predicamento que durante decenas de años, enrostraron los factores de poder a las minorías, hoy, cuando se comienza a transformar en un factor de derrota, se cuestiona por las huestes neoliberales. Fue patético escuchar a un alcalde derrotado del Partido Popular (PP) de España después de haber obtenido la mayor cantidad de votos, sin poder refrendar su triunfo, dada la alianza construida por sus opositores. Decía casi sollozando que “no era justo”. Es curioso que hoy, después de casi un siglo, les comienza a preocupar la justicia.
España atraviesa una profunda crisis económica y financiera y está acosada por escándalos de corrupción de los que no se salva casi nadie, ni siquiera la monarquía que se había hecho aparecer como impoluta y garante de la democracia. Tal como ocurrió desde comienzos de siglo en América Latina, la izquierda y otras organizaciones ciudadanas han aprendido a utilizar las reglas de la democracia representativa para obtener victorias parciales que van configurando el camino para desalojar a las fuerzas neoliberales del gobierno. En Europa, Grecia dio una campanada, que parece extenderse por otras latitudes y longitudes del viejo continente. Las elecciones del pasado 24 de mayo parecieran dar continuidad a ese trazado.
Esta situación ha llevado a que en España, las tres principales ciudades del país, Madrid, Barcelona y Valencia, van a comenzar a ser gobernadas por alcaldes que no pertenecen ni al PP ni al Partido Socialista Obrero Español (PSOE). Vale destacar que en Madrid fue derrotada la “casi dueña” del gobierno de la ciudad Esperanza Aguirre, alta dirigente del PP.
Los resultados de las elecciones españolas dejan varias enseñanzas para el futuro. Por una parte, ha quedado claro que los españoles comenzaron a tomar nota de la corrupción galopante en todo el Estado y en la que los partidos políticos tradicionales llevan la voz campante: pagos ocultos, desvío de fondos, subvenciones sin justificación y financiamiento ilegales que están siendo investigado por la justicia, en los cuales están incursos altos dirigentes del PP y el PSOE, lo cual al parecer han empezado a colmar a los votantes que han reflejado su descontento en las urnas. Tanto la derecha franquista del PP, como estos modernos socialistas neoliberales del PSOE han fracasado en la suposición de que el modelo se sostendría para siempre.
Vale decir, que el “target” Venezuela ha fastidiado a los españoles a tal punto que su prédica no surgió ningún efecto. Ni siquiera, los intentos de sus líderes históricos José María Aznar y Felipe González más preocupados de sus labores como lobistas de las grandes trasnacionales y de usar la política como vehículo de enriquecimiento personal y de desestabilización de gobiernos legítimos, pudo jugar un papel decisivo en la contienda. Despreciando al pueblo, no fueron capaces de leer sus necesidades y disgustos por la mala política. Podemos y sus aliados han emergido como una poderosa fuerza electoral de cara a las elecciones en Cataluña el 27 de septiembre y las generales de finales de año.
En México, el Instituto Nacional Electoral (INE), informó que hubo el boicot electoral más amplio de la historia al impedirse la instalación de 603 mesas de votación, además de lo cual, hubo también una muy alta cantidad de votos anulados a partir de un llamado en ese sentido hecho por algunas organizaciones sociales. Si sumamos a esto, la elevada abstención que rondó el 52% según cifras oficiales, es muy difícil entender la prédica de los partidos tradicionales y del propio presidente de la república que se solazaban del “éxito de la fiesta democrática”. He aquí, otra práctica que se está haciendo común: a diferencia del pasado, hoy el laurel pareciera ser que se valora a partir de la votación de la minoría.
Aunque, -como se dijo antes- el Partido de la Revolución Institucional (PRI) del presidente Peña Nieto obtuvo la mayor cantidad de votos, la alta abstención muestra a un pueblo cansado de las privatizaciones, de la entrega del país a las transnacionales, de la corrupción de la clase política, de la pobreza creciente, de los partidos y de la marginación progresiva de las comunidades indígenas. Esta abstención, que supera¬¬¬¬ la mitad de los electores es un castigo transversal al sistema.
Por otro lado, las recientes elecciones en México han hecho surgir dos fenómenos novedosos en la historia del país. El primero, es la emergencia de candidaturas independientes que han logrado, por primera vez, derrotar al binomio PRI-PAN (Partido de Acción Nacional). La victoria como Gobernador de Jaime Rodríguez en el rico estado de Nuevo león, fronterizo con Estados Unidos y del diputado Manuel Clouthier en el también norteño estado de Sinaloa son expresión de descontento incluso en sectores de la burguesía que busca alternativas al modelo narco neoliberal sembrado en el último cuarto de siglo por los gobiernos alternativos del PRI y del PAN. Sus intereses están en juego, los peones utilizados amenazan con desestabilizar el sistema y necesitan buscar salidas que no cuestionen al mismo.
Pero la mayor conmoción en las elecciones vino dada por la irrupción del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) que lidera Andrés Manuel López Obrador, el cual participó por primera vez en unas elecciones locales. Aunque obtuvo solamente el 8,52% de los votos, los mismos fueron suficientes para catapultarlo al cuarto lugar como fuerza electoral del país. Sin embargo, lo más relevante es que se ha transformado en el principal referente político de la capital al derrotar al Partido de la Revolución Democrática que ha gobernado la ciudad por más de 25 años, pero que se ha visto incurso en alianzas pecaminosas con el PRI y el PRD, situación que al parecer han rechazado los electores.
El evento comicial mexicano podría ser retratado en las palabras del prestigiado periodista de ese país, Luis Hernández Navarro quien afirmo que “En estas circunstancias, hablar de que los comicios fueron un éxito o de que la democracia avanza en el país, es un despropósito. Es cierto que fue una elección histórica, pero no por lo que sus apologistas esgrimen sino por lo contrario. El saldo final arroja que hay un grave problema de representación política y de malestar con el sistema de partidos existente. Una crisis de representación en serio”.
Por su parte, los resultados de las elecciones del 7 de junio en Turquía tuvieron como resultado más asombroso que el movimiento kurdo junto a la izquierda obtuvieran 80 diputados. Aunque al igual que los dos casos anteriores, el el partido de gobierno (AKP) liderado por el presidente Recep Teyyip Erdogan logró la mayor votación, su retroceso respecto de los anteriores comicios fue más que ostensible al quedar imposibilitado de alcanzar la mayoría necesaria para implementar la reforma constitucional que deseaba a fin de solidificar su poder tras la transformación política del país en un sistema presidencialista que incrementara y solidificara su poder. Erdogan ha sostenido un férreo modelo neoliberal en alianza con Estados Unidos que ha servido para transformarse en ariete de la política de la OTAN en el Medio Oriente, apoyando las más agresivas campañas intervencionistas en Libia y Siria, actuando además de soporte al Estado Islámico en este país y en Irak, con el ulterior objetivo de desarticular las organizaciones políticas y sociales del pueblo kurdo y debilitar el liderazgo de Irán en la región.
El Partido Democrático del Pueblo (HDP) máximo representante de los 20 millones de kurdos que habitan el país obtuvo un importante 13% de los votos en alianza con movimientos progresistas y de izquierda. Sus logros no sólo se produjeron en el territorio noreste del país donde vive ese pueblo, sino que también en otras regiones y en el propio Estambul, a pesar de la sucia campaña del AKP y del propio Erdogan buscando satanizarlos como terroristas y enemigos del islam. Su planteamiento ha sido expresión de los sectores más pobres y marginados y acogido por la diversidad de pueblos que residen en Turquía.
En los tres casos observados, a pesar de haber logrado el triunfo numérico los partidos de gobierno y del sistema han volcado su imprecación contra las minorías perdedoras. Su discurso de victoria, ha tenido sabor a derrota. Habrá que decir como Galileo “Sin embargo se mueve”, cuando lo condenaron por afirmar que la tierra giraba alrededor del sol. Así, es visible que algo se está moviendo en la base de los modelos neoliberales. Estas elecciones son expresión tangible de ello.
sergioro07@hotmail.com / Barómetro Internacional
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domingo, 14 de junio de 2015
Germán Gorraiz López: Nueva carrera armamentista mundial
El padre de la Constitución argentina, Juan Bautista Alberdi en su libro “El Crimen de la Guerra “ escrito en 1872 afirma que “las guerras serán más raras a medida que la responsabilidad por sus efectos se hagan sentir en todos los que las promueven y las incitan”, con lo que se anticipa en casi un siglo al final de la escalada nuclear que tuvo su punto de inflexión en la Crisis de los Misiles de Cuba y que culminó con la firma por Kennedy y Jrushchov del Acuerdo de Suspensión de Pruebas Nucleares (1962) y la implementación de la Doctrina de la Coexistencia Pacífica. Sin embargo, tras la anexión de Crimea a Rusia mediante referéndum, asistiremos a una ” intervención relámpago” del Ejército ruso en Ucrania que provocará la división de dicho país en dos mitades casi simétricas y separadas por el meridiano 32 Este, quedando el Sur y Este del país (incluida Crimea) bajo la órbita rusa mientras el Centro y Oeste de la actual Ucrania navegarán tras la estela de la UE, división que quedará refrendado en un nuevo Acuerdo de Ginebra y significará “de facto” el retorno al endemismo recurrente de la Guerra Fría Rusia-EEUU, la reactivación de la carrera armamentista mundial y el retorno a la Doctrina de la Contención (Doctrina Truman).
Retorno a la Doctrina Truman
Las bases de dicha Doctrina fueron expuestas por George F. Kennan en su ensayo “Las fuentes del comportamiento soviético “ publicado en la revista Foreign Affairs en 1.947 y cuyas ideas principales se resumen en la cita “ el poder soviético es impermeable a la lógica de la razón pero muy sensible a la lógica de la fuerza”. Así, tras la Cumbre de la NATO celebrada en Gales en el 2014, se acordó la continuación del Plan de preparación de la Actuación ( RAP en inglés) en respuesta a la actitud rusa en la crisis ucraniana y que se traducirá en el despliegue de “unidades de intervención rápida” ( Speardhead Force) en Polonia, Países Bálticos, Rumania y Bulgaria así como la asunción por los países miembros de la nueva doctrina ‘Smart Defense” (Defensa Inteligente), nuevo concepto operativo que implicará la cesión parcial de la soberanía de los países miembros a la coordinación de defensa con la OTAN así como el incremento de las partidas de gasto de los países europeos que sería de un exiguo 2% del PIB nacional, quedando el grueso de la financiación en manos de EEUU.(el 75% de cerca del Billón $ del total del presupuesto). Así, el presidente estadounidense, Barack Obama tras su reunión con el Presidente electo ucraniano Piotr Poroshenko, insistió en la política de su Gobierno de fortalecer su presencia militar en Europa al tiempo que anunció que solicitará al Congreso estadounidense la aprobación de un presupuesto de cerca de mil millones de dólares para tal propósito e instó a los miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte a incrementar los recursos destinados al desarrollo militar además de informar de sus proyectos de colaborar en esa área con países como Ucrania, Georgia y Moldova además de enviar a Polonia 12 F-16 y 200 soldados de refuerzo tras la crisis ucraniana, con lo que el contingente total de sus tropas en Europa ascendería a unos 70.000 miembros que podrían verse aumentados hasta los 80.000, lo que significaría en la práctica la vulneración del Acta Fundacional OTAN-Rusia de 1997 por la cual la OTAN descartaba “el estacionamiento permanente de un contingente sustancial y adicional de tropas de combate en el Este de Europa”.
Nueva carrera armamentística mundial
Desde el principio de su mandato Presidencial en el 2000, la obsesión de Putin ha sido la renovación de sus obsoletos arsenales armamentísticos con el reto de lograr en el 2020 la equiparación de su potencial militar con el de EEUU. Así, según el Instituto de Estudios Estratégicos de Londres (IISS), Rusia destinó 45.300 millones de dólares para la defensa en 2012 que comprende el contrato entre el Mindef y la empresa Astilleros Unidos Sevmarch, para la construcción de siete submarinos nucleares de quinta generación destinados a portar los novísimos cohetes balísticos intercontinentales de ojivas nucleares múltiples Liner que serán la espina dorsal de la estrategia nuclear rusa para la próxima década..Además Moscú tiene presupuestado más de 550.000 millones $ para el próximo quinquenio (el 25% para arsenal nuclear), destacando el nuevo caza de quinta generación Sukhoi T 50 (operativo en el 2015), el nuevo misil balístico intercontinental de 100 Tm (“el asesino del escudo antimisiles de EEUU” en palabras del viceprimer ministro ruso Dmitri Rogozin y operativo en el 2017), el nuevo sistema de misiles antiaéreo S-500, (lo más avanzado en tecnología de interceptación de aeronaves) con el objetivo inequívoco de equipararse a EEUU como superpotencia mundial en el horizonte del 2020.Por su parte, EEUU tendría planificado un programa nuclear con una duración de treinta años y un coste de un Billón $ así como un sistema diseñado para detectar misiles de crucero en territorio estadounidense (JLENS), carrera armamentística que por mimetismo se extenderá al espacio geográfico que se extiende desde Israel hasta Corea del Norte (incluyendo a países como Irán, Paquistán, India y China), quedando América Latina y el Caribe libres de armas nucleares tras la firma del Tratado de Tlatelolco (1.967) a pesar del riesgo potencial de la presencia de submarinos nucleares británicos en las Malvinas.
¿Cisma en la OTAN?
Según explicaba Brzezinski en la revista National Interest en el año 2.000, “los europeos estarán más inmediatamente expuestos al riesgo en caso de que un imperialismo chauvinista anime nuevamente la política exterior rusa”, con lo que esbozó un plan que pasaría por la expansión de la OTAN hasta límites insospechados en la década de los 90 y la implementación del nuevo sistema europeo de defensa anti-misiles,( European Phased Adaptative Approach (EPAA). Dicho sistema en realidad se trata de un escudo anti-misil global en el que los misiles interceptores emplazados en plataformas móviles pueden abatir blancos en un espacio común (a base de datos transmitidos por todos los radares y sistemas de reconocimiento opto-electrónico) , con el fin maquiavélico de tras un primer ataque sorpresa de EEUU que destruiría el potencial nuclear ruso en su propio territorio, neutralizar posteriormente la réplica rusa por medio de los misiles estacionados en Polonia, siendo previsible que EEUU utilice las peticiones de Polonia como excusa para completar la quinta fase del despliegue del escudo antimisiles en Europa (Euro DAM), lo que tendría como réplica por parte rusa la instalación en Kaliningrado del “ asesino del escudo antimisiles de EEUU”.
Aparcado de momento la quinta fase del despliegue del Euro DAMN, asistimos a unas sorprendentes declaraciones del ministro británico de Exteriores, Philip Hammond recogidas por el diario “The Telegrah” en las que afirma que “Londres podría acoger misiles nucleares estadounidenses en suelo británico en medio de las tensiones con Rusia”, lo que podría entenderse como el retorno a una carrera armamentista como la mantenida durante la Guerra Fría con la URSS ( reviviendo el proyecto Partnership entre los EE.UU y Europa para proveer al Reino Unido de misiles Polaris de julio de 1962) y teniendo como efecto colateral una posible escisión en el seno de la OTAN. Así, desde De Gaulle, la resistencia al liderazgo estadounidense ha sido un factor de la política exterior de todos los presidentes franceses, (aunque la discrepancia fundamental será en las formas teniendo como paradigma el apoyo de De Gaulle a Estados Unidos en la Crisis de los Misiles de Cuba (1.962) con lo que dicho proyecto podría ser visto por Francia como una pérdida de su soberanía y traducirse en una salida provisional de Francia de las estructuras militares de la OTAN, (emulando el desmantelamiento de treinta bases estadounidenses en suelo francés por De Gaulle (1.966).
Ello conllevará la escisión y finiquito de la actual OTAN de la que surgirá una nueva estructura militar que estaría integrada por EEUU, Canadá, Gran Bretaña, Países Bálticos, Polonia, Hungría, Bulgaria,Eslovaquia, República Checa,Rumania, España, Italia, Portugal, Malta, Chipre, Grecia y Turquía con el objetivo inequívoco de ser bloque de contención de los ideales expansionistas de Putin y de otro lado, el robustecimiento del Eje Berlín-París, liderado por Francia y Alemania y que tendrá gravitando en su órbita de influencia a los países de su área de influencia primigenia (Holanda,Dinamarca, Noruega, Bélgica, Luxemburgo y Austria), fruto de la reafirmación de las soberanías nacionales francesa y alemana como estrategia defensiva ante la deriva del otrora “socio americano”, (reviviendo el Tratado del Elíseo entre De Gaulle y Adenauer (1.963), lo que conllevará un acercamiento político a Rusia (rememorando el viaje de De Gaulle a Moscú ,1966) y se plasmará en la Ratificación de la Política de Buena Vecindad con la Rusia de Putin mediante la firma de acuerdos preferenciales para asegurarse el suministro de gas y petróleo rusos e incrementar los intercambios comerciales, debido a la rusodependencia energética europea ( el 21% de las importaciones de petróleo y 40% de gas proceden de Rusia), debiendo el resto de países europeos sufrir el chantaje energético ruso para resquebrajar la unidad comunitaria, en la certeza de que Alemania y Francia no dudarán en sacrificar a dichos países en aras de asegurar su abastecimiento energético.
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Retorno a la Doctrina Truman
Las bases de dicha Doctrina fueron expuestas por George F. Kennan en su ensayo “Las fuentes del comportamiento soviético “ publicado en la revista Foreign Affairs en 1.947 y cuyas ideas principales se resumen en la cita “ el poder soviético es impermeable a la lógica de la razón pero muy sensible a la lógica de la fuerza”. Así, tras la Cumbre de la NATO celebrada en Gales en el 2014, se acordó la continuación del Plan de preparación de la Actuación ( RAP en inglés) en respuesta a la actitud rusa en la crisis ucraniana y que se traducirá en el despliegue de “unidades de intervención rápida” ( Speardhead Force) en Polonia, Países Bálticos, Rumania y Bulgaria así como la asunción por los países miembros de la nueva doctrina ‘Smart Defense” (Defensa Inteligente), nuevo concepto operativo que implicará la cesión parcial de la soberanía de los países miembros a la coordinación de defensa con la OTAN así como el incremento de las partidas de gasto de los países europeos que sería de un exiguo 2% del PIB nacional, quedando el grueso de la financiación en manos de EEUU.(el 75% de cerca del Billón $ del total del presupuesto). Así, el presidente estadounidense, Barack Obama tras su reunión con el Presidente electo ucraniano Piotr Poroshenko, insistió en la política de su Gobierno de fortalecer su presencia militar en Europa al tiempo que anunció que solicitará al Congreso estadounidense la aprobación de un presupuesto de cerca de mil millones de dólares para tal propósito e instó a los miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte a incrementar los recursos destinados al desarrollo militar además de informar de sus proyectos de colaborar en esa área con países como Ucrania, Georgia y Moldova además de enviar a Polonia 12 F-16 y 200 soldados de refuerzo tras la crisis ucraniana, con lo que el contingente total de sus tropas en Europa ascendería a unos 70.000 miembros que podrían verse aumentados hasta los 80.000, lo que significaría en la práctica la vulneración del Acta Fundacional OTAN-Rusia de 1997 por la cual la OTAN descartaba “el estacionamiento permanente de un contingente sustancial y adicional de tropas de combate en el Este de Europa”.
Nueva carrera armamentística mundial
Desde el principio de su mandato Presidencial en el 2000, la obsesión de Putin ha sido la renovación de sus obsoletos arsenales armamentísticos con el reto de lograr en el 2020 la equiparación de su potencial militar con el de EEUU. Así, según el Instituto de Estudios Estratégicos de Londres (IISS), Rusia destinó 45.300 millones de dólares para la defensa en 2012 que comprende el contrato entre el Mindef y la empresa Astilleros Unidos Sevmarch, para la construcción de siete submarinos nucleares de quinta generación destinados a portar los novísimos cohetes balísticos intercontinentales de ojivas nucleares múltiples Liner que serán la espina dorsal de la estrategia nuclear rusa para la próxima década..Además Moscú tiene presupuestado más de 550.000 millones $ para el próximo quinquenio (el 25% para arsenal nuclear), destacando el nuevo caza de quinta generación Sukhoi T 50 (operativo en el 2015), el nuevo misil balístico intercontinental de 100 Tm (“el asesino del escudo antimisiles de EEUU” en palabras del viceprimer ministro ruso Dmitri Rogozin y operativo en el 2017), el nuevo sistema de misiles antiaéreo S-500, (lo más avanzado en tecnología de interceptación de aeronaves) con el objetivo inequívoco de equipararse a EEUU como superpotencia mundial en el horizonte del 2020.Por su parte, EEUU tendría planificado un programa nuclear con una duración de treinta años y un coste de un Billón $ así como un sistema diseñado para detectar misiles de crucero en territorio estadounidense (JLENS), carrera armamentística que por mimetismo se extenderá al espacio geográfico que se extiende desde Israel hasta Corea del Norte (incluyendo a países como Irán, Paquistán, India y China), quedando América Latina y el Caribe libres de armas nucleares tras la firma del Tratado de Tlatelolco (1.967) a pesar del riesgo potencial de la presencia de submarinos nucleares británicos en las Malvinas.
¿Cisma en la OTAN?
Según explicaba Brzezinski en la revista National Interest en el año 2.000, “los europeos estarán más inmediatamente expuestos al riesgo en caso de que un imperialismo chauvinista anime nuevamente la política exterior rusa”, con lo que esbozó un plan que pasaría por la expansión de la OTAN hasta límites insospechados en la década de los 90 y la implementación del nuevo sistema europeo de defensa anti-misiles,( European Phased Adaptative Approach (EPAA). Dicho sistema en realidad se trata de un escudo anti-misil global en el que los misiles interceptores emplazados en plataformas móviles pueden abatir blancos en un espacio común (a base de datos transmitidos por todos los radares y sistemas de reconocimiento opto-electrónico) , con el fin maquiavélico de tras un primer ataque sorpresa de EEUU que destruiría el potencial nuclear ruso en su propio territorio, neutralizar posteriormente la réplica rusa por medio de los misiles estacionados en Polonia, siendo previsible que EEUU utilice las peticiones de Polonia como excusa para completar la quinta fase del despliegue del escudo antimisiles en Europa (Euro DAM), lo que tendría como réplica por parte rusa la instalación en Kaliningrado del “ asesino del escudo antimisiles de EEUU”.
Aparcado de momento la quinta fase del despliegue del Euro DAMN, asistimos a unas sorprendentes declaraciones del ministro británico de Exteriores, Philip Hammond recogidas por el diario “The Telegrah” en las que afirma que “Londres podría acoger misiles nucleares estadounidenses en suelo británico en medio de las tensiones con Rusia”, lo que podría entenderse como el retorno a una carrera armamentista como la mantenida durante la Guerra Fría con la URSS ( reviviendo el proyecto Partnership entre los EE.UU y Europa para proveer al Reino Unido de misiles Polaris de julio de 1962) y teniendo como efecto colateral una posible escisión en el seno de la OTAN. Así, desde De Gaulle, la resistencia al liderazgo estadounidense ha sido un factor de la política exterior de todos los presidentes franceses, (aunque la discrepancia fundamental será en las formas teniendo como paradigma el apoyo de De Gaulle a Estados Unidos en la Crisis de los Misiles de Cuba (1.962) con lo que dicho proyecto podría ser visto por Francia como una pérdida de su soberanía y traducirse en una salida provisional de Francia de las estructuras militares de la OTAN, (emulando el desmantelamiento de treinta bases estadounidenses en suelo francés por De Gaulle (1.966).
Ello conllevará la escisión y finiquito de la actual OTAN de la que surgirá una nueva estructura militar que estaría integrada por EEUU, Canadá, Gran Bretaña, Países Bálticos, Polonia, Hungría, Bulgaria,Eslovaquia, República Checa,Rumania, España, Italia, Portugal, Malta, Chipre, Grecia y Turquía con el objetivo inequívoco de ser bloque de contención de los ideales expansionistas de Putin y de otro lado, el robustecimiento del Eje Berlín-París, liderado por Francia y Alemania y que tendrá gravitando en su órbita de influencia a los países de su área de influencia primigenia (Holanda,Dinamarca, Noruega, Bélgica, Luxemburgo y Austria), fruto de la reafirmación de las soberanías nacionales francesa y alemana como estrategia defensiva ante la deriva del otrora “socio americano”, (reviviendo el Tratado del Elíseo entre De Gaulle y Adenauer (1.963), lo que conllevará un acercamiento político a Rusia (rememorando el viaje de De Gaulle a Moscú ,1966) y se plasmará en la Ratificación de la Política de Buena Vecindad con la Rusia de Putin mediante la firma de acuerdos preferenciales para asegurarse el suministro de gas y petróleo rusos e incrementar los intercambios comerciales, debido a la rusodependencia energética europea ( el 21% de las importaciones de petróleo y 40% de gas proceden de Rusia), debiendo el resto de países europeos sufrir el chantaje energético ruso para resquebrajar la unidad comunitaria, en la certeza de que Alemania y Francia no dudarán en sacrificar a dichos países en aras de asegurar su abastecimiento energético.
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